Privilegio de algunos pocos, exclusión para la mayoría del estudiantado: pagar una cuota en una Universidad privada de Mendoza

 

El aumento desmedido de las cuotas en las universidades privadas ha colmado la paciencia de miles estudiantes mendocinos que se ven terriblemente perjudicados con el mismo. Aumentos que rondan el 30,5%[i], teniendo que pagar en algunos casos como Medicina casi $10.000 por mes. Esto vive un sector del estudiantado que se ve imposibilitado en seguir sus estudios superiores por los altos costos de las cuotas sumado al aumento de las tarifas, del transporte e insumos básicos (fotocopias, útiles, etc.) atados a los altos niveles de inflación de la provincia.

El 50% del estudiantado de Mendoza asisten a las universidades privadas. ¿A qué se debe esto? Entre otras cosas, a dos grandes falencias que presenta la Universidad Pública: no cuenta con un turno noche de cursado y tampoco ofrece un amplio abanico de ofertas académicas. El 80% de los ingresos que percibe la privada provienen de asalariados o de padres que trabajan para sostener los estudios de sus hijos, esto se debe a que se ofrece en estas instituciones turnos de cursados que se amoldan a la vida laboral de los que asiste[1]. Se le suman las carreras que no ofrece la Universidad Pública como psicología o veterinaria.

Estudiantes de distintas carreras reclaman que no ven reflejados el aumento abismal de los aranceles en inversión de infraestructura, tecnología, becas, etc. No se ven reflejado porque estas instituciones lucran con la educación y crean un mercado cautivo de estudiantes.

El auge de mercantilización de la educación se produjo a partir de la dictadura-cívico militar del 76 con el discurso privatizador, la disminución en el presupuesto universitario y la terrible represión en la universidad estatal. Luego en la década de los 90, las instituciones privadas volvieron a ganar terreno con la política de reducción del estado y liberalización de la economía. Estas instituciones no reciben subsidios directos del Estado sin embargo, están exentas de pagar IVA ventas o impuestos a las ganancias al ser organizaciones sin fines de lucro. Es vivificante que más argentinos y argentinas puedan acceder a los estudios superiores, el problema radica cuando la educación se convierte en el negocio de algunos pocos.

En un contexto de ajuste brutal en el cual se avasallan derechos trascendentales para el pueblo, se hace mucho más difícil acceder a los estudios superiores. Es imposible creer que el macrismo mejorará las falencias que presenta la universidad pública o pondrá un freno a los aumentos de los aranceles en la privada cuando destina $100 al pago de la deuda externa y solo $38 a Educación[2]. Es menester del movimiento estudiantil organizado en conjunto con otros sectores de la sociedad reclamar para tratar de ponerle un freno a este sometimiento de la educación a un lujo impagable bregando siempre por una educación de calidad y accesible.

 

 

 

Modificado por última vez en Martes, 19 Febrero 2019 12:33
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