Opinión

A continuación compartimos la nota del compañero Julián Bizzotto, que fue publicada en Revista Integración Nacional.

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El día de hoy, desde la embajada argentina en EE.UU., Dujovne y Lagarde salieron a informar los “tan esperados” detalles sobre el nuevo acuerdo con el Fondo.

El monto final del acuerdo se incrementa desde los u$s50.000 millones originales a los u$s57.100. Además, los desembolsos pendientes en 2018 se incrementan hasta los u$s13.400 millones. En tanto, en 2019 el país podrá recibir hasta u$s22.800 millones.

De esta manera, con respecto al acuerdo previo –aprobado el 20 de junio-, se incrementa en u$s19.000 millones el financiamiento disponible hasta fines del año próximo.[1]

Leyendo todo esto de corrido, que aumente el préstamo en 7.100 millones de dólares cuando en tres años de macrismo se transfirieron al exterior más de U$S 52.000 millones, quizás no parezca tan novedoso. Pero hay algo que aclarar:

La Argentina ya recibió meses atrás 15.000 millones de dólares, que se patinó Caputo en su bicicleta, y hasta antes del nuevo acuerdo debía recibir 6.000 millones más durante el 2018. Por su parte, para el 2019 tenía asignados otros 12.000 millones.

Sacando cuentas: durante el 2018 y el 2019 recibiría un total de U$S 33.000 millones, siempre y cuando ajustara a los laburantes lo suficiente como para sacarle una sonrisa a Lagarde, y restarían 17.000 millones del acuerdo para los años 2020 y 2021, en los que el macrismo sin dudas ya no formaría parte del gobierno. Al menos así lo demuestran las encuestas y la calentura popular.

Con el nuevo acuerdo, el gobierno macrista sumará a los ya patinados 15.000, unos U$S36.200 MILLONES DE DÓLARES (13.400 en lo que queda del 2018 y 22.800 para el 2019) durante su mandato, si es que lo termina. Digamos que habiendo acordado originalmente con el FMI un préstamo total de 50.000 millones hasta el año 2021, con las nuevas condiciones Macri recibirá la suma de 51.000 millones de dólares hasta el 2019, dejándole unos flacos U$S6.100 millones al gobierno que lo suceda, divididos en dos años.

Al parecer, el hecho de que Mauricio haya blanqueado su nueva “relación” con Lagarde, a ella le ha inspirado gran confianza, no sólo para aumentar el préstamo sino además para dárselo casi todo a él.

Permítannos dudar. Con la actividad industrial en franco descenso, la ola masiva de despidos, la hambruna en la que se ha sumido al pueblo y que puede verse al caminar por la calle, el cierre de fábricas y comercios sin par, la inflación que se estima cercana al 44% este año y con más de 500.000 movilizándose sólo en Bs.As. durante el paro general de ayer, nos parece por lo menos extraño que un amorío de algunos meses justifique un préstamo que equivale casi al 10% del PIB nacional, siendo el más alto de nuestra historia.

Ahora bien, quedando claro que el FMI no le presta a cualquiera, sino que particularmente tiene interés porque el receptor y administrador del dinero sea el macrismo, reconfirmamos algunas opiniones compartidas por esta revista, relacionadas con la designación de nuevo presidente del BCRA y lo que se viene.

Decíamos que, durante la rentable pasantía del “Toto” por el BCRA “El Fondo vio cómo el gobierno reventaba los dólares y ha enviado a un agente propio para reemplazar a Caputo. El FMI quiere que el dinero prestado sea usado para garantizar el mismo pago de la deuda. Guido Sandleris, ex investigador del FMI, será el nuevo presidente del Banco Central. Según informan los diarios, sus estudios analizan el efecto de las crisis financieras y los costos de los defaults soberanos.” [2]

Momentáneamente el Fondo necesita asegurar el pago de la ruinosa deuda contraída por el gobierno, evitando que esas divisas sean bicicleteadas a cuentas off shore y fondos de inversión antes de lo previsto, que es lo que venía llevando bastante bien el ex presidente del Central. No es que a Lagarde le moleste que los bancos ganen tanto, cosa que de hecho le interesa bastante por el lugar que ocupa, sino que antes debe asegurarse de que el laburo, las tierras y recursos argentinos le devuelvan al FMI lo que viene bancando. Sin un Macri que pueda mantenerse en la presidencia, corre riesgo de que el reemplazante no sea otro vendepatria y, como quiere la mayoría de los argentinos, deje de entregarle nuestro país al extranjero.

Con estos objetivos es que sale Caputo por un tal Sandleris, que viene mantener un dólar relativamente alto para quitarle rentabilidad a “carry trade”, como le dicen los mismos economistas que poco explicaron a su debido tiempo sobre las consecuencias que traería.[3] Al mismo tiempo que Macri y Dujovne son “flechados” por Lagarde, y ella les dice quién se queda y quién se va del BCRA, Frigerio recorre el país buscando voluntades para aprobar un presupuesto 2019 para la miseria y ajuste de muchos. En el mismo, el segundo ítem con mayor cantidad de recursos destinados es el pagos de los servicios de la deuda.[4] Requisito primordial para que Christine afloje.

El acuerdo que intentamos desentrañar fue publicado hoy, pero sin dudas los firmantes lo tenían “cocinado” desde hace tiempo. En ese contexto es que, descaradamente, Macri salió a ventilar su decisión de postularse para el 2019 y asegurar que la tormenta pasaría. Todo es propagandizado como un rotundo éxito e intenta mostrarse un escenario que no condice con lo que ocurre en la Argentina.

La planificación que Lagarde, Macri o Sandleris hayan hecho, ellos saben, es prácticamente imposible. Lo realmente probable es que, dentro de poco tiempo, la gran masa de trabajadores, desempleados, compatriotas que han caído en la pobreza, y parte de una clase media harta, que ha visto cómo se decae su situación económica, salgan otra vez a la calle. Pero ésta vez a desplazar, esperemos de la forma menos cruenta, a un gobierno que ha sumergido a la Argentina nuevamente en la desgracia.

 

Referencias:

[1] https://www.iprofesional.com/finanzas/278742-fmi-dujovne-cr%C3%A9dito-El-FMI-amplia-el-credito-stand-by-a-la-Argentina-hasta-los-us57100-millones

[2] http://rinacional.com.ar/sitio/la-herencia-de-caputo-y-el-retorno-del-usurero/

[3] https://www.iprofesional.com/finanzas/278745-banco-central-medida-fmi-Es-oficial-regira-una-banda-de-flotacion-cambiaria-entre-34-y-44

[4] https://www.baenegocios.com/politica/Frigerio-realizo-un-viaje-relampago-a-Santiago-para-avanzar-con-el-Presupuesto-201809260010.html

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Lo denunció el diputado Ilardo, pero desde el ente oficial salieron a aclarar que se trata de un «tecnicismo».

Un informe del Tribunal de Cuentas y una deuda flotante de 93 millonesde pesos inquietaron esta mañana la Legislatura, que se preparaba para tratar la Ley de Paridad de Género en las listas.

El diputado de Unidad Ciudadana Lucas Ilardo dio una improvisada conferencia de prensa en el salón de Pasos Perdidos para denunciar que en el Instituto Provincial de Juegos y Casinos faltaba una importante suma de dinero.

“Hay un faltante de 93 millones que ha quedado asentada en un informe del Tribunal de Cuentas del año 2017. Nos preocupa porque se trata de muchisímo dinero y estamos exigiendo las explicaciones de la titular y del gobernador”, dijo el diputado kirchnerista.

“Es un informe de un año completo. No creo que sea una demora de tanto tiempo. Que al día de hoy falte ese dinero puede ser un delito muy importante. Nosotros vamos a hacer un pedido de informe y una presentación en la Fiscalía de Estado para que inicie una investigación”, agregó.

En el mismo sentido se expresó el secretario general de la Unión del Personal de Juegos y Casinos de Mendoza, Martín Caín: “Este es un hecho más que demuestra que la gestión de Juegos y Casinos es una farsa. Venimos denunciando que (Josefina) Canale y (Mercedes) Rus gestionan en contra de las arcas del Estado, están vaciando sistemáticamente el Instituto. Esta falta de transferencia de dinero que existe es una prueba más de que es una farsa la gestión”.

Pero la propia titular del Instituto, Josefina Canale, explicó que esos 93 millones de pesos quedan registrados en la contabilidad como deuda flotante porque nacen de la diferencia entre lo que dice el presupuesto y lo que efectivamente se envía. “Se trata de temas contables, de tecnicismos. Nosotros estamos al día con los números”, sentenció.

Ese monto surge de la diferencia entre los 245 millones de pesos que –según el presupuesto 2018– debería haber enviado el Casino al Estado y lo que realmente envió –el año pasado transfirió 152 millones de pesos en total-.

Según la Ley de Responsabilidad Fiscal N° 7.314, el IPJC debe transferir no menos del 35% de sus ingresos anuales a hospitales y distintos programas de salud. La ley de presupuesto lo estimó para 2017 en 245 millones de pesos (calculando que le entrarían $ 700 millones al Instituto). Pero la realidad fue otra. Se recaudó menos y se transfirió menos. “El año pasado se llegó al 60 por ciento de los 245 mil”, explicó Canale.

“A pesar de que hemos ajustado los gastos, hay que tener en cuenta que cerramos cinco casinos que tuvieron un impacto importante en los ingresos que hemos tenido”, agregó.

Este es el detalle de lo que el Instituto transfirió en los últimos años a programas sociales:

2014: $ 90 millones (54%)

2015: $ 66 millones (43%)

2016: $ 151 millones (67%)

2017: $ 152 millones (60%)

2018: $ 138 millones (48% a julio).

Fuente: «Diario Los andes»

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¿TIENE CURA EL «IZQUIERDISMO”?

Escrito por Martes, 25 Septiembre 2018 17:54 Publicado en Opinión

Compartimos a continuación una nota de Atilio Borón sobre la situación en Brasil frente a una nueva disputa electoral. Son llamativas las coincidencias que se pueden apreciar tanto en el proceso electoral brasileño como en el balotaje del 2015 en la Argentina, y el papel que ha jugado el «ultraizquierdismo» en ambos enfrentamientos. Tanto en el gigante latinoamericano como en nuestro país, el antagonismo era muy claro: entre minorías opulentas que quieren ostentar el poder y aquellos que tienden a representar a los sectores vinculados al mercado interno nacional como regional.  (RU)

 

Una reflexión a propósito de la elección presidencial en Brasil
 
(Por Atilio A. Boron) El domingo 7 de Octubre tendrá lugar la primera vuelta en las elecciones presidenciales del Brasil. Todo parecería indicar que el ultraderechista Jair Bolsonaro prevalecería en esa instancia, pero sería derrotado en el balotaje por Fernando Haddad, quien fuera elegido como candidato a la vicepresidencia por Lula y quien luego conformó una fórmula con Manoela d’Avila, del PCdoB. De este modo, el tan celebrado (por politólogos y los “opinólogos” de los grandes medios) “centro político” desapareció casi sin dejar rastros en Brasil. Es que con políticas como las impulsadas por el régimen golpista de ese país una opción centrista carece por completo de sentido. Ante la brutal reinstalación de un neoliberalismo puro y duro con la gestión de Michel Temer, como también ocurriera con Mauricio Macri en la Argentina, pocas cosas serían menos razonables -¡y posibles!- que apostar a un compromiso o un acuerdo entre quienes hoy gobiernan para beneficio de una minoría opulenta y de los intereses imperiales y quienes pretenden hacerlo para el pueblo y las grandes mayorías nacionales. Resumiendo, es casi un hecho que la disputa final será entre Bolsonaro y Haddad. Los representantes del “centro político”, Marina Silva y Gerardo Alckmin, el gobernador del Estado de Sao Paulo y delfín de Fernando H. Cardoso, se hunden en un 7 y 6 % respectivamente en intención de voto y el versátil Ciro Gómez no logra despegar de un tercer lugar cada vez más lejano de los punteros. En los últimos días Bolsonaro cosechó el apoyo de importantes sectores del establishment, dispuestos a cualquier cosa con tal de evitar el retorno del “populismo” lulista al Palacio del Planalto. Pero aún así el ex capitán del ejército, que dedicó su voto de destitución de Dilma a su camarada de armas que la había torturado, concita el rechazo del 44 % de la población, lo que le impone un techo difícil de perforar. Ante esta configuración de factores no sería extraño que Michel Temer tuviera que entregarle las insignias del mando a Fernando Haddad el próximo 1 de Enero.
Ante ello, surge la pregunta: ¿cuál debe ser la postura de la izquierda ante un balotaje entre una fuerza reaccionaria, xenófoba, fascista y otra que representa una alternativa que sin ser radical significa un movimiento en una dirección moderada de socialismo? Ya en el pasado esta opción atribuló a las fuerzas de izquierda en Brasil, cuando debiendo elegir entre la candidatura derechista de Aécio Neves y la de Dilma Rouseff y optaron por la neutralidad. Poco después lo mismo acontecería en la Argentina, cuando las alternativas eran Mauricio Macri y Daniel Scioli. Y de nueva cuenta, la ultraizquierda eligió el camino autocomplaciente de la pureza dogmática y el descompromiso con las demandas y las necesidades de la clase trabajadora y decretó, como antes en Brasil, que “ambos eran lo mismo”. Pero ni Dilma era Aécio ni Scioli era Macri, y los sectores populares con sus renovados sufrimientos y privaciones están experimentando, de forma salvaje, las diferencias entre unos y otros, negadas por el infantilismo izquierdista y su visión abstracta de la política. Es que para una lectura talmúdica y antidialéctica del marxismo, tanto Macri como Scioli, o Aécio y Dilma, eran políticos burgueses y por lo tanto “daba lo mismo el triunfo de uno u otro.” Franklin D. Roosevelt y Adolf Hitler eran políticos burgueses, como hoy lo son Donald Trump y Bernie Sanders. Pero, ¿fueron, son lo mismo? ¡De ninguna manera! Y no se hace política con abstracciones de este tipo; tal vez sirvan para enseñar un mal curso de ciencia política, o de teoría marxista. Pero la vida real pasa por otro lado. La eficacia de la acción política se encuentra en el arte de navegar en un mar de sutiles matices y contradicciones, nunca en el diáfano lago de las categorías abstractas, siempre “claras y distintas” como quería Descartes. En su radicalismo retórico la ultraizquierda se desnuda como tributaria de una visión de la política propia del liberalismo, que concibe a la historia como el despliegue de los “grandes líderes” y desecha por completo el entramado de fuerzas sociales en pugna, mismo que, como se comprueba en el caso de la Argentina, establece límites a lo que sus jefes pueden hacer. El genocidio de los pobres, de los ancianos y de los niños en la Argentina que impulsa Macri es posible porque la fuerza social que encabeza está dispuesta a acompañarlo en tan funesta empresa. Aunque Scioli hubiese querido hacer lo mismo –cosa que no descarto a priori– no habría podido, porque su base social le habría impuesto límites infranqueables a tan nefasta iniciativa. ¿Habrá que recordarle a la ultraizquierda que es la lucha de clases la hacedora de la historia, no tal o cual líder en particular?
Volviendo a Brasil: lavarse las manos en el balotaje brasileño es una política suicida para la izquierda radical que sería la primera víctima de las hordas fascistas que comanda Bolsonaro. Para intervenir en la coyuntura cualquier fuerza política o social debe partir del reconocimiento de sus fortalezas y debilidades. Si la ultraizquierda que hoy en Brasil proclama su “neutralidad” en la lucha electoral hubiera acumulado una fuerza política capaz de disputar la presidencia entonces el voto podría canalizarse en dirección propia. Pero ese no es el caso, desgraciadamente. Las usuales críticas al “malmenorismo”, que pretenden tapar el sol con un dedo, tratan infructuosamente de ocultar esa debilidad de larga data y los límites de la desprestigiada consigna del “tanto peor, tanto mejor”, porque si algo ha enseñado el capitalismo en las últimas décadas fue su formidable capacidad de metabolizar la protesta social y de erigir enormes obstáculos al surgimiento de una conciencia y una organización política anticapitalistas. El desconocimiento de esta realidad, el optar por la neutralidad entre un fascista y, pongamos, un reformismo coherente como el que representan Haddad y d’Avila sólo puede traer renovados sufrimientos a las clases y capas populares del Brasil, dificultar aún más la organización del campo popular y alejar todavía más las perspectivas de una revolución anticapitalista. La penosa experiencia argentina debería hacerlos reflexionar: Macri criminalizó la protesta social y armó un formidable aparato represivo que dificulta enormemente las imprescindibles labores de organización y concientización de la clase. De triunfar Bolsonaro, ayudado por la deserción de la ultraizquierda, la situación del campo popular en Brasil sería aún peor. Eso, siempre y cuando, ante la perspectiva irreversible de un triunfo de Haddad en el balotaje la derecha brasileña no se anticipe a lo que sería un desastre para su proyecto –por el cual destituyeron a Dilma, encarcelaron a Lula, instauraron a un monigote como Temer para impulsar una legislación ultrareaccionaria, etcétera– y decida postergar hasta nuevo aviso el llamado a las urnas, o anulándolas en caso de que tengan lugar y Bolsonaro sea derrotado, o provocando la destitución de Temer e instaurando un gobierno de transición que “normalice” el país en un plazo de dos o tres años, suficientes para inventar candidatos más aptos que el ex capitán del ejército, desarticular lo que queda del movimiento popular y desbaratar cualquier estrategia que éste pudiera concebir para competir en las elecciones. Como es bien sabido, “el lawfare” da para todo.
En su tiempo Lenin detectó sagazmente los errores del “izquierdismo” y cómo, pese a sus intenciones, con su dogmatismo libresco retrasa en lugar de acelerar el proceso revolucionario. El examen de la dolorosa experiencia argentina debería ser un antídoto para erradicar definitivamente la enfermedad infantil del “izquierdismo” que tanto daño ha hecho a la causa de la revolución en toda Nuestra América. La derrota de Bolsonaro es un imperativo categórico para las fuerzas genuina y realísticamente empeñadas en la construcción de una alternativa anticapitalista. Una vez consumada, las fuerzas de izquierda deberán profundizar sus esfuerzos para, de una buena vez, constituir una mayoría política y social –cosa que al día de la fecha está largamente demorada– que impulse la necesaria radicalización de un eventual gobierno del PT y sus aliados. Sé que toda esta argumentación puede sonar como inaceptable, o “malmenorista”, para algunos sectores del trotskismo, el anarquismo posmoderno y el autonomismo de la antipolítica. Pero, como decía Gramsci, sólo la verdad es revolucionaria, y a la hora del balotaje esa verdad se impondrá con la inexorabilidad de la ley de la gravedad para impulsar a las fuerzas populares del Brasil a impedir el triunfo de un fascista. Salvo, claro está, que los compañeros del gigante sudamericano me convenzan de que están en condiciones de conquistar el poder del estado e imponer el socialismo por la vía insurreccional, dejando de lado las trampas y maquinaciones de la democracia burguesa. Sería una gran noticia, pero hablando con la franqueza que debe caracterizar el diálogo entre revolucionarios, creo que esa alternativa es, por el momento, absolutamente ilusoria y fantasiosa. Y, además, paralizante y suicida.

FUENTE: http://www.atilioboron.com.ar/2018/09/tiene-cura-el-izquierdismo.html

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¿POR QUÉ NO ESTAMOS DE ACUERDO CON EL CORTE DEL INGRESO A LA UNCUYO?

Escrito por Lunes, 24 Septiembre 2018 00:56 Publicado en Opinión

Un grupo minoritario de estudiantes está promoviendo, para este lunes 24/09, el corte del ingreso a la UNCUYO. Esta medida, que quiere plantearse como un supuesto acto revolucionario de una supuesta vanguardia iluminada, no hace más que desprestigiar la lucha del movimiento estudiantil y ser funcional a los intereses del gobierno de Macri.

Trabajadores docentes, no docentes y estudiantes verán perjudicado el ingreso a la universidad un día en el cual NO HAY PARO. Vale decir que, en un contexto de ajuste donde ya es difícil llegar a las aulas y a nuestros lugares de trabajo, este minúsculo grupo de no más de 50 estudiantes, le impone al resto de la comunidad universitaria cuándo y cómo trabajar o cursar.

Quienes consideramos que la lucha del movimiento estudiantil es fructífera en tanto y en cuanto confluya con el resto de los trabajadores y trabajadoras argentinas, y no los perjudique, convocamos a toda la comunidad universitaria a asistir al paro y movilización que se realizará el día martes 25/09 junto a las tres centrales obreras y gremios estudiantiles para manifestar, en conjunto, nuestra oposición a las medidas de un gobierno que ha condenado al hambre al pueblo argentino.


Agostina Manchini– Coordinadora de Trabajo Social
Ivana Cia– Secretaria de Bienestar del CECPyS
Lisandro Vergara– Secretario General del CECPyS

Agrupación Universitaria Nacional

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Actualmente en México el gobierno está llevando adelante un combate contra la corrupción, un mal que aqueja a los mexicanos hace ya mucho tiempo. México ha sido catalogado dentro de los 70 países más corruptos del mundo. En Argentina, que el gobierno actual haga algo para que los argentinos tengan una vida más digna, se vuelve cada vez más difícil.

López Obrador presidente electo de México anunció la reducción de su sueldo en más de la mitad (Actualmente Enrique Peña Nieto gana 14.300 dólares mensuales, López Obrador pasará a ganar 5.750 dólares) como parte del plan de austeridad que pretende llevar adelante en la burocracia del estado. Además, pretende modificar la Constitución mexicana para que nadie pueda tener un sueldo mayor que el del presidente, entre otras.[1]

Producto de que gran parte de los altos funcionarios del gobierno son afines a sus propios intereses y a los de los EUA, no han generado las condiciones necesarias para que el pueblo mexicano tenga una vida digna y vivan sumidos por la pobreza (43% de los mexicanos son pobres y dos terceras partes de la riqueza están en manos del 10% de la población).

López Obrador pretende dar vuelta esta situación y eliminar los privilegios de unos pocos.

Los funcionarios de la Suprema Corte de Justicia son los que más se ven afectados por la quita de privilegios. Esgrimen el argumento de que «no son un beneficio personal de los juzgadores, ni mucho menos privilegios inconfesables de éstos, sino condiciones necesarias, indispensables e ineludibles, para un servicio público de un país democrático que busca tener paz en el respeto a los derechos humanos de todos y construir con ello una sociedad más justa«[2]. Pero ¿qué tan justa es la sociedad mexicana si cada ministro de la SCJN gana alrededor de 34.580 dólaresmensuales y el salario promedio de un trabajador mexicano es de 142 dólares mensuales?

Los números hablan por sí solos, pero  además los altos salarios para funcionarios públicos no son necesarios, la actividad política es la única herramienta que los pueblos tienen para comprender las injusticias de una sociedad y en conjunto transformarla el algo más justo, no debería ser para llenarse los bolsillos de forma individual.  Es totalmente injusto que en un país donde la gran mayoría de sus pobladores no tienen trabajo, producto de un gobierno extranjerizante, una minoría vinculada a la partidocracia cobre salarios totalmente alejados de la realidad que vive el pueblo que supuestamente representan. 

¿Esto suena familiar? En nuestro país pasa algo parecido, con la diferencia que en México un gobierno popular intenta cambiar las cosas. En nuestro país no.

El dinero que recibe un legislador nacional por su función pública actualmente está compuesto por un monto fijo determinado por la Presidencia de la cámara, una suma adicional por gastos de representación, un dinero específico para gastar pasajes (20 aéreos y 20 terrestres de un tramo determinado) que, si no lo usan, pueden recibir en efectivo; y, por último, si un congresista vive a más de 100 kilómetros de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires percibe un plus por “desarraigo”, el cual se calcula como el 14,2% del total de su dieta y gastos de representación.

El sueldo de bolsillo (luego de los descuentos) de un diputado nacional fue en marzo de 2018 de casi $113 mil, pero si un legislador cambiara todos sus pasajes (cerca de $40 mil para los diputados y casi $70 mil para senadores) alcanzaría un salario neto de $153 mil para diputados y $183 mil para senadores. Si a esto se sumara el plus por desarraigo que tienen los legisladores que no son de la Ciudad ni de la Provincia de Buenos Aires, el monto total sería de casi $176 mil para los diputados y casi $206 mil para los senadores.[3]

Vale decir que el salario de un diputado que cobra $153 mil netos (sin contar el adicional por “desarraigo”) equivale a 7 canastas familiares de la CABA y el de un senador con una “dieta” de  $183 mil equivaldría a 9 canastas.

Saquemos más cuentas, si un diputado cobrase solamente 2 canastas familiares ($40.000) quedarían 5 canastas familiares disponibles para 5 familias bajo en nivel de pobreza. Entonces si hay 257 diputados  y sus salarios fuesen de 2 canastas familiares ($40.000) por mes, habría  1285 para otras familias.

La situación es parecida a la de México, los funcionarios públicos tienen salarios demasiado elevados y a los  argentinos a pie les cuesta cada vez más llegar a fin de mes.

Entonces ¿si en México se pudo hacer porque en Argentina no? En América Latina ha habido gobiernos que han logrado durante algún tiempo una sociedad más justa. El primer requisito es tener voluntad política. El de López Obrador parece tenerla.

 



[1] https://actualidad.rt.com/actualidad/281754-lopez-obrador-anuncia-reduccion-sueldo

https://www.dw.com/es/l%C3%B3pez-obrador-anuncia-que-recortar%C3%A1-un-60-el-sueldo-presidencial/a-44691285

[2] https://actualidad.rt.com/actualidad/281754-lopez-obrador-anuncia-reduccion-sueldo

[3] http://chequeado.com/el-explicador/como-se-compone-el-sueldo-de-un-legislador-y-que-pasa-con-los-pasajes/

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NI CORNEJO SE SALVA

Escrito por Domingo, 23 Septiembre 2018 20:23 Publicado en Opinión

A pesar de ser el aliado favorito y  necesario de Macri, Cornejo no se salva del ajuste exigido por el Fondo Monetario Internacional. No basta la credencial  de “amigo del gobierno” para obtener los recursos para el funcionamiento de provincia. No zafa nadie: el Fondo exige ajustar aún más el cinturón.

A pesar de que Cornejo quiera festejar el aumento nominal del presupuesto de 34,6%,[1] no nos vamos a dejar engañar: la inflación del 2018 superará  ese porcentaje (se calcula que puede culminar el año cerca del 40% o superarlo) y la del 2019 se estima al menos en el 23%. Los recursos que reciba la provincia serán “absorbidos” por la inflación, serán esfumados por el aumento constante de los precios.

Como no puede ser de otra manera (bajo este gobierno) impactará de forma negativa en la calidad de vida de la mayoría los mendocinos y mendocinas. Del análisis del Proyecto de Presupuesto para el 2019 puede observarse que las transferencias para las jurisdicciones provinciales se disminuirán, perjudicando áreas sensibles como:

-       Educación: los recursos caerán  un 13,5%, lo que representa un recorte de 4.817 millones de pesos.[2]

-       Desarrollo Social: los montos pasarán de 6.290 millones en 2018 a 5.983 millones en 2019, lo que equivale a una baja del 4,9%.

-       Transporte y servicios eléctricos: el Ministro de Hacienda anunció que  las provincias, deberán afrontar los costos totales del transporte y servicio eléctrico. La Nación dejará de pagar subsidios al transporte de pasajeros y la tarifa social del servicio eléctrico[3]

Se agrega al análisis un dolor de cabeza más: Mendoza, junto con el resto de las provincias dejarán de percibir los recursos del “Fondo Sojero”, que para nuestra provincia eran $756 millones de pesos.[4]

La pregunta que nos aterra es ¿de dónde obtendrá los recursos para hacerse cargo de las nuevas obligaciones y ´compensar los baches´ económico-financieros?

Algunas jurisdicciones evalúan aumentar el costo del boleto de colectivo y “costear” la falta de subsidio de luz con el pago de los mismos ciudadanos. Un golpe más al bolsillo.

 ¿Y cómo enfrentará los problemas en el área educativa? Cornejo maneja las siguientes variables:

–Ajustar aún más el salario docente.

–Financiar solo las ´carreras prioritarias´ en los IES.

–Recortar aún más las meriendas de niños y niñas en las escuelas.

–Cerrar cursos en escuelas artísticas y técnicas.

–Eliminar aulas en aquellos Cens que no tengan la cantidad de estudiantes que ellos consideran necesarios.

–Etc.

No estamos haciendo futurología, son medidas ya implementadas en sus casi tres años de gobierno. Se le pueden agregar:  aumento del  boleto de colectivo, crecimiento del precio de la tarifa eléctrica y del gas, despidos de trabajadores del Estado, disminución de presupuesto en arte y cultura, deuda récord de la provincia, disminución en la obra pública, entre otros.[5]

Cornejo y Macri son socios del ajuste. Les queda un año más de gobierno según el calendario. Sería necesario para el bienestar de las mayorías que culminen su mandato lo antes posible. Pero eso sí, con los mecanismos constitucionales correspondientes y sin ningún compatriota menos.



[1] https://losandes.com.ar/article/view?slug=ajuste-local-y-congelamiento-de-fondos-nacionales-en-2019

[2] https://www.elonce.com/secciones/economicas/563538-recortes-transferencias-corrientes-a-las-provincias-caernan-175-en-2019.htm

[3] https://www.lanacion.com.ar/2169466-transporte-se-esperan-subas-tarifas-cambios-subsidios

http://criticasur.com.ar/nota/13395/las_provincias_deberan_hacerse_cargo_de_los_subsidios_al_transporte_y_la_electricidad

[4] https://losandes.com.ar/article/view?slug=ajuste-local-y-congelamiento-de-fondos-nacionales-en-2019

[5] http://rinacional.com.ar/sitio/no-es-lo-mismo-el-ajuste-en-mendoza/

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Compartimos este interesante artículo de opinión de una publicación extranjera, sobre el uso del Power Point en clases y sus resultados. Al contrario de utilizarse como herramienta técnica para la mejor comprensión de los estudiantes en clase, muchos docentes terminan hasta leyendo del programa. Exigir mejores cátedras es exigir un mayor educativo para no solo no matar de aburrimiento, sino, apuntar a la formación de profesionales integros a la altura de las necesidades de la sociedad (Revista Universitaria)

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No hay profesor universitario que no tenga un mal recuerdo de alguna clase. Yo, por ejemplo, hubo una vez en la que sabía desde el principio que había perdido a mis alumnos con el powerpoint porque los que no habían caído en un coma profundo me miraban con furia o ansiedad. Años después todavía resuena mi voz en mi cabeza enumerando los puntos principales e intentando venderles la moto a los estudiantes.

Por suerte, no recuerdo qué pensarían los estudiantes sobre mi presentación, pero el recuerdo más doloroso es la experiencia de aburrirme a mí mismo. Cuando te pasa algo así te tienes que replantear cómo haces las cosas y por eso he liderado una iniciativa para prohibir el powerpoint a la hora de dar clase.

Una clase te puede salir mal por varias razones: mala planificación del curso, falta de preparación, un día poco inspirado, los estudiantes no se comprometen, demasiados alumnos, un aula mal diseñada… pero el powerpoint se suele llevar la palma.

Una clase en vivo cara a cara es una interacción abierta entre los estudiantes y el profesor para tratar contenidos y lo que hace un powerpoint es convertir la clase en un monólogo que ignora cualquier otro tipo de aportación que no sea lo que el profesor ha planificado el día anterior, quitando toda posibilidad de improvisar o de considerar otras opiniones. Hay pocas opciones para adaptarse a las reacciones de los estudiantes sin salirse del tema.

Este tipo de presentaciones suelen ser tan sumamente aburridas porque, aunque los oyentes ya sepan por dónde van los tiros, el orador tiene que exponer todos los puntos, mientras el público cruza los dedos para que la siguiente diapositiva sea más interesante.

No apto para profesores

Sin embargo, para mantener el interés y la relevancia durante una clase, los profesores tienen que hacer preguntas y experimentar, no simplemente dar soluciones y datos. Por desgracia, esa es la idea de PowerPoint. Este programa fue originalmente diseñado para Macintosh, pero Microsoft se hizo con la compañía que lo programó y, tras su lanzamiento, el programa estaba dirigido a los profesionales de negocios, especialmente a consultores y comerciales.

Durante los 90 muchas empresas lo empezaron a usar de forma más general porque venía con el paquete de Microsoft Office, lo que explica que incluya resúmenes para ejecutivos, todas las opciones para gráficas y tablas o los planes de acción. El powerpoint llegó a las universidades porque cada vez había más demanda para ofrecer una formación más concreta y masticada a los estudiantes que les ayudara a moverse entre la amplia cantidad de conocimientos.

Lo que hace un powerpoint es convertir la clase en un monólogo que ignora cualquier otro tipo de aportación que no sea lo que el profesor ha planificado el día anterior, quitando toda posibilidad de improvisar o de considerar otras opiniones

Por lo visto, el powerpoint no ha empoderado a los profesores porque no son comerciales que quieren venderles ideas a sus alumnos con unas diapositivas. Los profesores tienen que plantearles problemas y este tipo de aprendizaje es un proceso lento y complejo que no se puede resumir en unos pocos puntos clave. Powerpoint produce estupidez y algunos académicos, como el experto en estadística estadounidense Edward Tuffe, lo han llegado a calificar como “demoniaco”.

Por supuesto, existen nuevas opciones para crear presentaciones como PreziSlideRocket o Impress que añaden un montón de nuevas características y animación en 3D, sin embargo, yo diría que sólo empeoran las cosas. Un punto de la discusión no pasa a ser relevante porque se mueva de manera misteriosa en la diapositiva por no hablar de lo difícil que es seguir un powerpoint, si se te pasa un punto lo normal es que te hayas perdido.

¿Y cómo decidimos qué poner en un powerpoint? En mis presentaciones, el texto de las dispositivas no es más que mi opinión y lo que pienso, redactado de forma tosca y rápida. A diferencia de los trabajos de investigación que he publicado, nadie va a analizar o a criticar mis powerpoints. Sin embargo, para mis alumnos mis presentaciones tienen algo de autoritario y muchas veces incluso las citan en los trabajos que les mando, en vez de buscar las ideas en los textos reales que complementan las clases.

Libres del powerpoint

Nuestro primer logro fue prohibir el uso de Facebook y de otras redes sociales en nuestro en Máster en Filosofía y Negocios de la Copenhagen Business School y ahora también hemos prohibido que los profesores utilicen powerpoint en sus clases.

Hemos hecho lo mismo que las fuerzas armadas de Estados Unidos, donde el general de brigada Herbert McMaster lo prohibió porque estaba considerado como una herramienta poco útil a la hora de tomar decisiones. No podríamos estar más de acuerdo, aunque nosotros permitimos a los profesores que lo usen para mostrar imágenes y vídeos, así como citas de autores primarios.

Los profesores escriben con tiza en la pizarra (o con marcadores en un tablero) y, al contrario que el powerpoint, escribir con tiza te permite anotar las aportaciones de los alumnos y conectarlas a los puntos que estás desarrollando. Lo que están haciendo en realidad la mayoría de las universidades es defender a escondidas el monopolio de Microsoft cuando dan prioridad al uso del proyector y el powerpoint ante otras tecnologías, como la pizarra.

Al contrario que el powerpoint, escribir con tiza te permite anotar las aportaciones de los alumnos y conectarlas a los puntos que estás desarrollando

Bien es cierto que si les quitamos el powerpoint a los profesores hacemos que tengan que prepararse mejor las clases. Sin embargo, en nuestro programa de máster los profesores planificamos las clases minuto a minuto, aunque siempre con un contenido abierto a sufrir cambios. Para fomentar su interacción, los alumnos ponen su nombre en el pupitre desde el primer día para que los profesores puedan pedirles a los que menos participan en las clases que expliquen alguno de los conceptos que se están desarrollando en la pizarra, ya sea desde su sitio o saliendo a la pizarra a escribir.

Durante todos los años en los que he usado el powerpoint de forma tradicional, los alumnos se quejaban automáticamente si no recibían las diapositivas antes de la clase. A día de hoy los alumnos no han mencionado nunca que echen de menos el powerpoint –sólo se quejan si las notas de mi pizarra son confusas– y si en un punto llevan razón se puede corregir en el momento, a diferencia de la inflexibilidad de los powerpoints.

Sin la tentación del powerpoint, los profesores tienen que tirar de los alumnos si necesitan ayuda y se puede convertir en una situación de provecho para ambas partes.

  • Bent Meier Sørensen, Profesor de Filosofía y Negocios, Copenhagen Business School

Este artículo ha sido publicado originalmente en The Conversation. Puedes leer el artículo original aquí

Traducido por Silvestre Urbón

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La semana pasada se llevó a cabo la asamblea interclaustro en la Facultad de Educación para poder discutir la profunda crisis que atraviesa el sistema educativo en su conjunto; el acompañamiento a la lucha docente y la discusión con los mismos sobre la mejor forma transitar el resto del segundo cuatrimestre.

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Las amenazas y la falta de debate político plural y democrático son muy frecuentes en estos tiempos donde la actividad política está tan bastardeada. El clima de la época del “sálvese el que pueda” (producto de la crisis que está atravesando nuestro país) genera, entre otras, un profundo individualismo que termina por bastardear la resolución de problemas de forma colectiva. En el ámbito universitario estas conductas se hacen notar.

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BAJO LA ESPADA DE DAMOCLES

Escrito por Domingo, 16 Septiembre 2018 22:45 Publicado en Opinión

La Argentina es el tercer país emergente con mayor riesgo cambiario

El 11 de septiembre el Banco Central emitió un nuevo comunicado de política monetaria, en el que se decidió mantener al 60% la tasa de las Letras de Liquidez con vencimiento a 7 días. Según se comunicó, esa tasa va a mantenerse sin variaciones hasta fin de año. Las graves condiciones económicas que está sufriendo el conjunto de las unidades, que progresivamente van cayendo del entramado productivo, seguirá profundizándose con el correr de los días. Se nota a la legua que el Banco Central no tiene plan, ni capacidad de proyectar una estrategia en términos de política monetaria orientada siquiera al cumplimiento de alguno de los objetivos previstos en la Carta Orgánica. No logró reducir inflación, proyecto que paso a mejor vida ni bien se comprobó el desacierto del esquema de metas. Tampoco logra estabilizar el tipo de cambio, que durante esta semana volvió a reactivarse a raíz de la mayor demanda que sigue produciendo el desarme de LEBACs. Las reservas internacionales siguen cayendo, en lo que va del mes una cifra de 2.658 millones de dólares, colocándose el monto total de reservas informadas por la autoridad monetaria en 50.003 millones.

El martes 18 habrá vencimientos de las letras del Banco Central por el orden de los 400.000 millones de pesos. De acuerdo al cronograma de cancelación elaborado por su titular, del total de letras (actualmente en torno a los 600.000 millones de pesos), se ofrecerán hasta 150.000 millones para ser suscriptas por entidades no bancarias (fondos de inversión, empresas y personas físicas), sobre la base de un total de 300.000 millones en manos de no bancos; es decir que la apuesta proyectada será cancelar una mitad y renovar la otra. Para los bancos, se ofrece la misma medicina que en la anterior operación de canjes: optar por una nota a un año de plazo (NOBAC) o volcarse masivamente a la Letra de Liquidez (LeLiq) con vencimiento a una semana. En paralelo, el cronograma de canje aclara que el Tesoro emitirá Letras para ser suscritas por los tenedores de LEBACs a modo de inversión sustituta, pero aclarando que “el BCRA y el FMI han acordado modificaciones al programa que permiten la disponibilidad de recursos adecuados en moneda extranjera para asegurar el buen funcionamiento del mercado de cambios a lo largo de esta operación. En el caso de que sea necesario, el BCRA ofrecerá dólares de sus reservas mediante subastas” (http://www.bcra.gob.ar/Noticias/Comunicado-lebac.asp).

La tensión cambiaría se va a profundizar. Los datos del informe monetario del BCRA al 13 de septiembre indican que las LEBACs vienen bajando agresivamente pero esa dinámica se traslada rápidamente en presiones al tipo de cambio. En simultáneo el stock de letras de liquidez ya alcanza los 243.727 millones de pesos, que a un tipo de cambio de 40 representan unos 6.000 millones de dólares, es decir aproximadamente el 38% de las reservas netas del Banco Central. Mientras este stock crece, también aumentan las presiones frente a las renovaciones semanales, que a su vez se intensifican si se tiene en cuenta que al Tesoro le cuesta cada vez más caro renovar vencimientos de LETES. Esta semana el Tesoro pactó tasa del 7% anual, la más alta de toda la serie de emisiones de este instrumento, pero no obtuvo resultados satisfactorios: solo se renovó un 65%.

La gravedad de la situación golpeó a Nicolás Dujovne, que terminó internado en una clínica con controles médicos. Pero Luis Caputo habló en la Convención Anual del IAEF y suelto de cuerpo sostuvo que el mercado había “exagerado con la corrida”, pero luego de la intervención de la mesa de operaciones del viernes 7 de julio entendió y se calmó. La calma duró menos que “chicha y limonada”, porque esta semana volvió la corriente compradora presionando sobre el umbral de los 40 pesos. Por más que el gobierno realice esfuerzos, se telefonee con Trump o con Merkel, la fragilidad financiera que atraviesan las cuentas externas sumada al peso que continúan adquiriendo los intereses de la deuda externa, es tan aguda que difícilmente el deseo de déficit cero permita ocultar que el país no va a salir de la crisis si no cambia drásticamente de estrategia.

En el gobierno lo saben pero están presos de la alianza de intereses que los llevó al poder. El campo no permite el uso de un esquema de derechos de exportaciones porque limita su tajada en la renta agropecuario-financiera. Los bancos, especialmente aquellos de capital extranjero, tampoco están dispuestos a aceptar que el gobierno establezca medidas de orientación del crédito y controles cambiarios. Su negocio es dolarizar y fugar. Este esquema puede estar precedido por inversiones en instrumentos del Banco Central o por adquisiciones directas de dólares a precio subsidiado. En cualquier de sus formas, la dinámica está orientada a la colocación de esas divisas en plazas financieras del exterior. El sector energético tampoco va a permitir que los precios en boca de pozo vuelvan a expresarse en pesos, a pesar de que el petróleo y gas estén bajo suelo argentino.

En el mercado nadie da por cerrada la batalla del dólar contra el peso. Mientras la inestabilidad cambiaría siga generando turbulencias, difícilmente se puedan sentar las bases para el rediseño de un plan de gobierno en materia económica. El mejor equipo de los últimos 50 años trabaja bajo un plan de emergencia permanente. Esto se nota cada vez más y profundiza la dinámica de la crisis que desde inicios de septiembre comenzó a pegar en los depósitos en dólares, que sufrieron una caída total de 1.354 millones (480 millones del sector público y 874 millones del sector privado). Es una cifra que hay mirar con atención. Podría profundizarse ante eventos climáticos adversos.

El indice del Banco Namura

Recientemente el Financial Times publicó una nota sobre exposición al riesgo cambiario en mercados emergentes, dando cuenta de la publicidad del Índice Damocles elaborado por el Banco Namura (en la ilustración principal de esta nota). El país más expuesto a sufrir corridas cambiarias es Sri Lanka, ubicada al sur de la Inda y conocida como la isla de los mil nombres. El segundo país es Sudáfrica, cuyo Presidente del Banco Central se desmarcó de la situación de fragilidad financiera que vive nuestro país hace unas pocas semanas. Y a nosotros nos tocó el tercer lugar, con un puntaje de 140 sobre 200, que mide la máxima exposición (referencialmente, 100 es el umbral que diferencia la región entre economías emergentes con baja y alta exposición). Turquía quedó muy por detrás, es decir que la verdadera tormenta la causó el gobierno argentino.

La moneda de Sri Lanka cerró el viernes en torno a los 163,8 por dólar. El 13 de septiembre de 2014, es decir hace cuatro años, cotizaba en torno a las 132,25 rupias por dólar. La variación de la moneda frente al dólar alcanzó una depreciación del 23,6% durante ese lapso. País tormentoso, pero no tanto como el nuestro. Sri Lanka tiene en común con nuestra economía un fuerte grado de exposición externa causado por el desequilibrio en la cuenta corriente cuyo déficit ronda el 2,2% del PBI, mientras que la relación de deuda externa sobre producto bruto es del 77%,  el más endeudado de los países asiáticos. A diferencia de nuestro país, que ha caído bajo las garras norteamericanas en el conflicto geopolítico financiero y comercial con China, Sri Lanka recibe fondos financieros del gigante asiático (que han sido utilizados para obras de infraestructura), al tiempo que muestra cierta aversión a tomar fondos del FMI, que, por su lado, le recomendó la venta de empresas públicas como receta para resolver los problemas de déficit externo. En medio de este proceso, ese país está ensayando reformas orientadas a mejorar la capacidad tributaria del país. El Financial Times remarca que Sri Lanka ha caído bajo la dependencia de China.

Nuestro país está atrapado en el entramado de las habas que se cuecen en el seno del FMI y en medio de una guerra de monedas global en la cual las potencias más importantes están actuando mientras nuestro país permanece desnudo y sin defensas, debido a que optó por eliminar todos los controles prudenciales al movimiento de capitales.

El pasado

El gobierno se empecinó en seguir una estrategia conocida por su doloroso fracaso: el déficit cero, cuyo cumplimiento pleno implicaría un esfuerzo fiscal por el orden de los 6.000 millones de dólares, de los que 1.000 millones se intentan pasar en el proyecto de presupuesto para este año y el resto en el del año próximo. El proyecto es inviable políticamente siquiera en términos de establecer alguna previsibilidad de tipo de cambio promedio que funcione para los próximos cinco meses. Los gobernadores lo saben, el parlamento y el FMI también. El camino del déficit cero nos enfrenta a los escenarios más crudos de la crisis social y también al resurgimiento del dilema monetario que padecen todas las economías emergentes, cuando la crisis financiera revela su costado más dependiente del poder global. Ese dilema se resume en crear una nueva moneda o adoptar directamente el dólar como unidad de cuenta, reserva de valor y medio de pago. La primer variante del experimento, es decir el cambio de moneda por otra emitida nacionalmente, se ensayó en varias oportunidades a lo largo de la historia monetaria argentina. El peso moneda nacional (convertible con peso oro, excepto en períodos en los que se decretó la inconvertibilidad monetaria: 1885, 1899, 1914) fue sustituido por el peso argentino, introducido mediante sanción de la ley 18.188. De este modo, M$N 1.000 pasaron a equivaler a $10; M$N 50 eran $0,50; es decir, el remplazo implicaba colocar una coma o eliminar dos ceros. Como muestra el afiche publicitario del Banco Central emitido en aquellos años, los centavos volvían a tener valor.

El 15 de junio de 1985 Alfonsín lanzó el Plan Austral, que modificó la moneda nacional a razón de 1 Austral por cada $1.000. Esta vez fueron tres ceros. La escalada hiperinflacionaria asociada a la devaluación de la moneda destruyó rápidamente ese ensayo, que fue reemplazado por el peso convertible al dólar. Cavallo introdujo el modelo como una experiencia intermedia entre cambiar la moneda o adoptar localmente una de corte mundial. Fundó esa concepción en la idea de darle libertad al público para elegir en que moneda moverse; la contratacara de la pesificación forzada, es decir la inconvertibilidad monetaria. Ninguno de estos caminos resolvió el problema de la inflación, cuya génesis hasta ahora no ha sido comprendida en sus reales dimensiones. Salvo contadas excepciones como fue el Programa Precios Cuidados, el abordaje de este asunto deja siempre de lado el factor formador de precios que opera a lo largo de las cadenas de producción y distribución dentro de la economía. Esta dimensión enfrenta a los expertos de la economía y las finanzas con el poder económico, algo que los incomoda mucho porque pondría a crujir las bases de sustentación de una gran mayoría de tecnócratas.

El segundo camino, es decir la dolarización plena —que consistiría en sacar de circulación el peso y reemplazarlo por un nuevo Dólar Argentino—, hasta ahora no ha sido intentado. Esta es la verdadera espada de Damocles que pende sobre las fuerzas vivas del trabajo, la producción y la clase media. Sectores del establishment verían con buenos ojos esta idea, promovida localmente por algunos miembros del CEMA y expresamente por Guillermo Calvo y Exturzenegger, quien cabildeó fuerte, primero en los ’90 y luego como Presidente del BCRA.

En el año 1983, las asociaciones de bancos ADEBA, ABIRA (Asociación de Bancos del Interior de la República Argentina) y FaBa (Federación de Asociaciones de Bancos Argentinos), realizaron la Primera Convención de Bancos Privados Nacionales. En esa oportunidad presentaron un documento titulado “Lineamientos generales para un sistema financiero”, donde sostenían que “si en una sociedad las tensiones de su sistema económico son tan intensas que sólo son posibles tasas de interés real muy elevadas, deberá concluirse que esa sociedad no puede tener un sistema financiero viable en su propia moneda”. Desde aquellos años ya está vigente en el país una oleada de pensamientos que presionan por eliminar la soberanía monetaria y reemplazar el Banco Central por un Currency Board que, yendo a los bifes, implicaría delegar la política monetaria en manos de la Reserva Federal de los Estados Unidos.

Las palabras del jefe de asesores de la Casa Blanca, Larry Kudlow, revelan que en la comunicación telefónica entre Macri y Trump se analizaron otras alternativas además de un desembolso de dinero que los Estados Unidos no está dispuesto a realizar, excepto bajo la forma de una exportación de dólares argentinos que el gobierno nacional utilizaría para reemplazar el peso por un nuevo dólar con curso legal. Esto sería asumir el camino de la dolarización estricta, es decir una propuesta más radical incluso que la adopción del modelo de convertibilidad planteado por Cavallo. Este nuevo modelo dolarizador, sería compatible con un tipo de cambio flotante, tal como tienen otros países también dolarizados (Ecuador).

La dolarización no resuelve ninguno de los problemas estructurales que generó Macri como resultado de la desregulación cambiaria, el acelerado endeudamiento y la desregulación financiera. En el blog de Domingo Cavallo se puede leer una entrevista que el periodista Fernando Laborda le realizó en el CEMA. Allí sostuvo que el gobierno se apuró en liberar los controles de cambios y recurrir al endeudamiento externo https://www.youtube.com/watch?v=FCV1GQzGV8E&t=56s.

Tomando el dato de Base Monetaria + LEBACs  + LeLiq / Reservas Netas, si el gobierno decidiera mañana avanzar por este sendero debería llevar el tipo de cambio a 133 pesos por dólar (232% de devaluación). Este escenario provocaría mayor recesión y un impacto inflacionario mucho más grave que el actual. Parte del sistema bancario sufriría un golpe explosivo por el lado del riesgo de crédito como resultado del cierre de empresas. En el hipotético contexto de bancos en crisis (situación que hoy no está planteada), capitales internacionales podrían regresar al país para comprar activos de bancos, generando una mayor concentración en el sector, especialmente sobre bancos nacionales y del sector de banca especializada. El camino de la dolarización aumenta además las exigencias de ingreso de divisas y no resuelve el estructural problema del endeudamiento externo. Genera mayor fragilidad financiera, pauperización social y beneficios para un pequeño grupo de empresarios ligados al capital externo, especialmente el norteamericano, dado que los costos de transacción tenderían a ser más bajos.

Con menos rigorismo, si el cálculo se hiciera sobre reservas brutas, el tipo de cambio daría en 42 pesos, pero quedarían atrapados los depósitos en dólares. Entonces, como me dijo un joven dirigente sindical del Ministerio de Economía: “Hay dos estafas diferentes: o toman netas y generan un genocidio social o miden sobre brutas y confiscan depósitos”.

De nuestro lado, el país pierde la soberanía monetaria y la capacidad del Banco Central de actuar como prestamista de última instancia. Una opción alternativa que podría estar en carpeta sería la redefinición del acuerdo con el FMI para que el desembolso financiero conforme un fondo intangible que facilite una relación de conversión a una tasa de cambio menor.

Sin embargo, nada de esto podría tener lugar por fuera de los marcos políticos del Honorable Congreso de la Nación, entre cuyas atribuciones se encuentra la de emitir moneda (75.6 CN), fijar su valor y el de las extranjeras (75.11 CN). Pero además el Congreso de la Nación es el responsable de “proveer lo conducente al desarrollo humano, al progreso económico con justicia social, a la productividad de la economía nacional, a la generación de empleo, a la formación profesional de los trabajadores, a la defensa del valor de la moneda, a la investigación y al desarrollo científico y tecnológico, su difusión y aprovechamiento” (CN 75.19); atribuciones suficientemente poderosas y legitimas como para frenar cualquier desaguisado que se esté tramando en torno al cambio de moneda.

En América Latina existen pocas experiencias dolarizadoras. Panamá, la más antigua. Salvador y Ecuador son casos más modernos. Algunos estudios empíricos realizados por el Banco Central de Guatemala (que no es la FED, ni ningún otro banco central de los que gustan citar los expertos en finanzas) muestran que el país centroamericano que peor respondió a los efectos de la crisis del 2008 fue precisamente el dolarizado (https://www.banguat.gob.gt/Publica/Conferencias/cbanguat255.pdf). La siguiente nota muestra cómo percibe la sociedad Salvadoreña los efectos de la dolarización. No están conformes: https://www.laprensa.hn/honduras/apertura/39447498/dolarizacion-en-el-salvador-cumple-13-anos-con-exiguos-resultados. Estos simples elementos evidencian que dolarizar la economía no garantiza ni mayores tasas de crecimiento, ni reducir los impactos de la volatilidad externa.

El fin de los derechos

15.000 pacientes con HIV están en peligro como efecto del ajuste que está aplicando el gobierno como contratara del proceso de valorización financiera y fuga de capitales. Este costado de la crisis muestra que frente al poder financiero y el poder político que acumulan los CEOs, es necesario diseñar nuevos controles constitucionales que garanticen el respeto pleno de derechos económicos y sociales. El impacto de la crisis también afecta los derechos de libertad individual por el grado de perjuicios ocasionados a las familias. En este contexto, la Presidencia de la Corte Suprema pasó a estar en manos de un jurista  formado en la defensa de los intereses económicos de las grandes corporaciones. Bajo este esquema, el desafío por establecer controles sobre el abuso de las finanzas se vuelve una tarea más difícil y a su vez un campo de disputa más necesario que nunca.

 Fuente: «El cohete a la luna».

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Medio gabinete de Cornejo está denunciado por violencia de género

Escrito por Sábado, 15 Septiembre 2018 15:25 Publicado en Opinión

La mitad de los funcionarios que Cornejo sigue promoviendo dentro de su gabiente tienen antecedentes por violencia de género; y aquellos que ya no están, si los ha tenido que desplazar ha sido contra su voluntad. Esto es un gran indicio que nos permite comprender cuáles son los intereses de este gobierno. Si Cornejo o alguien en su gabinete realmente se preocupara por las mujeres, por la gran opresión que sufren, la violencia a la que las someten, etc. encararía de otra manera estos asuntos. Sin embargo, la mayoría de estos casos han pasado como si nada, y algunos de estos funcionarios violentos o machistas siguen lucrando dentro del gabinete Cornejista.

Está más que claro que Cornejo no pretende ni va a defender a las mujeres, y su gabinete tampoco. Están allí para cumplir a rajatabla el modelo de ajuste macrista, que va necesariamente contra las mujeres. A veces hasta supera al maestro aplicando el Ítem Aula, no adhiriendo al Protocolo de Aborto No Punible, manteniendo a funcionarios violentos y evitando toda discusión que le permita a las mujeres reclamar por un poco más de justicia. 

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Rechazo al Código Contravencional de Cornejo

Escrito por Sábado, 15 Septiembre 2018 15:00 Publicado en Opinión

Compartimos la nota del Dr. Leandro Fontán y Dr. Gabriel Delgado (Partido Movimiento Integración) con respecto al RECHAZO al Código Contravencional que pretende aprobar Cornejo. Éste criminaliza la pobreza, la exclusión, la precariedad laboral y, por sobre todo, la movilización popular que cuestiona la injusticia social. (Revista Universitaria)

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