Dr. Gabriel Delgado

El sábado se jugaba la final de la Copa Libertadores entre River Plate y Boca Juniors en el Monumental sin público visitante. El micro que trasladaba al plantel boquense fue atacado por ¿barrabravas? y quedaron jugadores heridos y asustados. La Confederación Sudamericana de Fútbol primero postergó el partido dos veces en el mismo sábado, luego lo trasladó al domingo y finalmente lo suspendió.

Los responsables de la seguridad del espectáculo eran, por parte del Estado, el presidente Macri, la ministra Bullrich y el Jefe de Gobierno porteño Rodríguez Larreta, además de los clubes, claro está; y sobre todo el equipo local. El reglamento de Conmebol es claro en este punto en su artículo 8 inc. 1º.  Incluso, hay un detalle poco citado: el  Secretario de Seguridad de la Nación, Eugenio Burzaco, también es el titular del departamento de seguridad de River Plate. Pero nadie cumplió correctamente sus funciones. Resta saber por qué.

Macri no puede perder

El presidente de Boca Daniel Angelici pidió los puntos y que se declare al club de la Ribera campeón. Nadie desconoce que Mauricio Macri necesita ganar la Libertadores sí o sí. La debilidad de su gobierno le exige mantener intacta su base de sustentación. Recordemos que no fueron únicamente los millones del Grupo Macri los que lo impulsaron al Congreso nacional, y luego a ganar la Jefatura de Gobierno porteña; sino la fama y el poder que conquistó al frente de Boca Juniors.

Fue una nueva experiencia de la derecha argentina, en que un gran empresario adquiere una base populista a través del control y desnaturalización de una organización libre del pueblo, un club deportivo, con arraigo en la CABA y proyección al resto del país.

No puede perder. Otra derrota pondría fin quizá al poder del presidente Angelici, quien maneja parte del poder judicial. Todo a partir del xeneize. Como decimos, no ganar la Libertadores abre la posibilidad de poner fin a veinticinco años de macrismo en la institución y algo que parecía casi utópico: un Boca Juniors no manejado por el macrismo tras un cuarto de siglo. En 2019 se va Angelici y no tiene reelección. La parada es brava para Macri.

Barras, gobierno y privatización del fútbol

Todos, desde las autoridades políticas de Cambiemos hasta D’ Onofrio y Angelici culpan a los “inadaptados de siempre” como responsables exclusivos del desastre. Al mismo tiempo se exculpan y patean la responsabilidad hacia abajo.

Los barrabravas no tienen buena prensa pero son una fuerza delictiva al servicio de los negocios que colonizan el fútbol, que los necesitan para excluir a los verdaderos socios e hinchas de la soberanía de las instituciones y recuperar la función social de las mismas.

Por eso, debemos sospechar siempre cuando se echa la culpa a los “inadaptados”, porque es una maniobra de distracción. Ese vocabulario esconde la realidad porque no se trata de un problema moral o psicológico de “inadaptados”, sino de organizaciones criminales que llevan adelante negocios sucios más o menos ocultos.

En un nivel más alto viene la mercantilización del fútbol a gran escala donde participan los representantes de jugadores, los medios masivos, los grupos económicos. No es casual que el gobierno acabó con Fútbol para Todos, reprivatizó la televisación de la Superliga como en los años ’90 y enajenó el negocio al capital norteamericano (FOX y ESPN).

Esto demuestra que las reglas las pone el poder político a través del Estado y la legislación. El vínculo barras-dirigencia-medios-empresas se proyecta políticamente. El submundo de las barras llega hasta la Casa Rosada, o más, bien allí empieza. Una banda de CEOS y hampones financieros concentra y transfiere la renta nacional al exterior destruyendo la industria, el salario y el trabajo de pueblo argentino.

Así como el macrismo quiere mercantilizar la educación pública, alienta la mercantilización del fútbol. Se trata de un fenómeno típico de la apropiación por parte del capital concentrado de un bien cultural de los pueblos. Por eso Macri quiere privatizar los clubes a través de las SAD. El plan es transparente.

Pero Macri y la partidocracia en general, requiere de los barrabravas, que son grupos de lumpen que están durante la semana al servicio de la cierta dirigencia, y durante el “finde” al servicio de la dirigencia mercantil que ha secuestrado las entidades deportivas. Hay poquísimas excepciones.

Para cerrar la idea: las barras subsisten solamente porque el poder político las necesita. No son un problema policial y judicial, sino esencialmente político: hacen uno de los trabajos sucios de las democracias de baja intensidad y de las élites que contratan elementos “populares” para disimular su naturaleza antipopular y antinacional.

Putrefacción intestina del PRO

Angelici presionó al plantel para disputar el partido. Como dijimos, a Macri le conviene ganar sin jugar. Boca y SOCMA son las canteras de funcionarios PRO. Además, a Mauricio también le viene bien una licencia para reprimir la creciente protesta social.

No es casual que el grupo Clarín titule “El fracaso del país barrabrava”. Para la dictadura mediática, la culpa del desastre es del país. Luego, si los argentinos son, culturalmente barrabravas, está bien reprimirlos. Remata la idea Rodríguez Larreta, quien afirma que el problema de las barras existe desde hace “más de cincuenta años”; poco faltó que dijera que lo causó el peronismo.

Los testimonios indican que las fuerzas de seguridad “liberaron” la zona. Prefectura a cargo de Bullrich no actuó en el primer cordón de seguridad. O sea, el gobierno de Macri dejó hacer.

Luego, intervenía la Policía Metropolitana de Rodríguez Larreta que disponía de más de 5000 efectivos en la zona. Pese a ello el micro con los futbolistas de Boca Juniors cayó en una emboscada. La policía reprimió con gas pimienta a los agresores que destruyeron vidrios a pedradas, causando heridas a varios deportistas por los vidrios y otros intoxicados por los químicos policiales.

Una palabra sobre los atacantes. Algunos medios sospechan de la existencia de infiltración policial entre los agresores, tal como sucedió en las protestas en el Congreso para justificar la represión. Daniel Angelici había sugerido hace tiempo que los hinchas de un club podían hacerse pasar por los del rival, provocar disturbios y conseguir la descalificación del oponente. Esas palabras dichas hoy son alarmantes.

Todos sospechan del ministro porteño de Seguridad, Ocampo y su relación con Angelici. El secretario de seguridad de la Nación, Eugenio Burzaco, ex jefe de la Metropolitana y actual segundo de Bullrich en el ministerio nacional, entró como un hincha más al Monumental en vez de estar cumpliendo sus funciones en el club y en el gobierno.

Recordemos que el segundo a bordo del ministerio de Patricia Bullrich –quien debería renunciar por estos hechos– es simultáneamente el jefe de seguridad de River Plate, y tiene una conocida relación con la barrabrava. Su hermano Alejandro es el coimero de TyC Sports en el escándalo “FIFAgate”. O sea, la mezcla de delincuentes de los bajos fondos y ladrones de guante blanco del mundo de los medios y las finanzas. Una combinación que es la naturaleza del PRO y el gobierno macrista.

Pero, ¿quién es el principal perjudicado? Para un sector del PRO, Rodríguez Larreta es el chivo expiatorio del gobierno. Ocurre que el calvo Jefe de Gobierno y María Eugenia Vidal son los únicos “gobernadores” que tiene el partido de Macri y quieren desprenderse del peso muerto del Presidente en las próximas elecciones para conservar sus gobiernos. Por ello amenazan desdoblar la fecha de elecciones.

Si los radicales son socios de Cambiemos, Macri intentará dominarlos con el látigo, la billetera y los medios masivos para “contenerlos”. Pero Larreta y Vidal son del del “riñón” PRO. Y empiezan a abandonar el barco.

En la Rosada acusan al intendente porteño. Como resume el periodista Roberto Navarro:

…Larreta le hace pasar un terrible papelón con el superclásico días antes del G20. Vidal da tres reportajes un domingo como si fuera presidenta. Clarín y La Nación dicen que hay que adelantar la elección en Provincia de Buenos Aires porque Macri tira para abajo a Vidal”.

La alianza Cambiemos está en problemas: el radicalismo facturó duramente a Macri la pérdida del sillón del presidente del bloque de la UCR Mario Negri en el Consejo de la Magistratura. Varios gobernadores, como ya se dijo, quieren desdoblar, perjudicando la reelección de Mauricio Macri.

Pero la crisis llegó al PRO y estalló con estos hechos. La lucha intestina en el partido que puso al presidente y vice de la nación, a los gobiernos de la provincia y la ciudad de Buenos Aires, y a los presidentes de ambas cámaras del Congreso se ha desbordado.

La peor noticia para el macrismo es que la tendencia es que esta interna feroz del PRO se profundice y amenaza las posibilidades de Cambiemos, no solo de conservar la Rosada cuatro años más, sino su propia existencia como alianza.

Lo que pasó revela la crisis de un gobierno en descomposición. La interna feroz es causa y efecto a la vez de la lenta desintegración del frente de clases con patrocinio extranjero que llevo a Macri a la presidencia. Cada día que pasa al ejecutivo le cuesta más ejercer el poder. Cuando un gobierno pierde peso y sus decisiones no pueden imponerse por la guerra intestina, es porque está desapareciendo poco a poco del poder.

Nota publicada en:

http://rinacional.com.ar/sitio/interna-macrista-libertadores/

Unas palabras previas: no hay cuaderno alguno en esta causa. Quien hable de  “cuadernos” es un mentiroso o un desinformado. El supuesto agente de inteligencia Centeno afirma haberlos quemado. No obstante, las “copias digitales de alta calidad” se prestan a algunas pericias, pero no las suficientes para condenar a nadie. La causa no tiene elementos de prueba serios (hasta donde se ha hecho público). Los principales acusadores son familiares y allegados al presidente Macri. Además, la competencia del juez Bonadío y del fiscal Stornelli es, como mínimo, dudosa. La violación de los más elementales principios constitucionales y de los tratados internacionales de derechos humanos no parece discutible.

El “PBI” que se robó la corrupción del gobierno anterior, no aparece en ningún lado; los únicos que figuran en los paraísos fiscales son las cuentas y empresas offshore de Macri y sus ministros, es decir, los verdaderos delincuentes que integran el hampa financiera que asola a buena parte de la América del Sur, a excepción de Bolivia y Venezuela. Pero esto tiene sin cuidado a los fabricantes mediático-judiciales de esta nueva cortina de humo para expropiar al pueblo argentino la discusión fundamental sobre los problemas del país (tarifazo, despidos, deuda, ajuste); la triste realidad es que la Argentina se dictan prisiones preventivas y condenas sin pruebas, igual que en Brasil o Ecuador.

Lo que ocurre, es que el comando de varios poderes judiciales suramericanos está en manos directas de la Embajada estadounidense y la CIA. Obviamente, el Estado estadounidense es el instrumento del capital imperialista, dueño de los monopolios mediáticos. Por lo tanto, los jueces y fiscales dictan las prisiones y los medios ejecutan la condena.

La república democrática, como forma de gobierno donde el poder político es una cuestión pública y el pueblo se gobierna a sí mismo, está seriamente debilitada: las grandes corporaciones han expropiado el poder político, nombrando a sus CEOs como ministros: el gabinete de Temer, Piñera o Macri lo demuestran. Se ha privatizado la “cosa pública” y la democracia participativa está debilitada; estamos ante “gobiernos de opinión pública”, impuesta por la universidad desnacionalizada, las redes y los medios monopólicos, y la rosca político-judicial tributaria del poder extranjero. La Argentina vive la dictadura civil del capital financiero.

Sin embargo, la política de endeudamiento y desindustrialización del gobierno macrista no puede ser sostenida sino por medio de una agobiante dictadura cultural y, tarde o temprano, una mayor represión contra la movilización social provocada por el ajuste y la destrucción de las condiciones de vida de la mayoría del pueblo. Ante esta situación, el Departamento de Estado estadounidense exige que los Ejércitos latinoamericanos se ocupen de la seguridad interior.

El problema es que, si llega a las elecciones y no cae antes por el odio popular, Macri, Vidal y Cambiemos en general perderían las elecciones ante el peronismo. Por lo tanto, igual que Lula, desatan la persecución mediática-judicial.

El procedimiento es un casi un calco: la burguesía contratista del Estado, que fue una socia menor de los gobiernos populares suramericanos (Correa, CFK, Lula-Dilma), e hizo negocios en todo el continente, es investigada a partir de las pruebas norteamericanas (caso Oderbretch) y de esta forma el capital financiero-mediático se libra de socios menores, aprieta a las grandes empresas constructoras e industriales de capital total o parcialmente nacional (Techint) y quema sus últimos cartuchos con el verso de la “corrupción”.

El caso de las fotocopias, tramitado por un individuo que debería estar destituido o preso en vez de hacer de juez federal, es ridículo: con dudosas pruebas que habrían sido fabricadas por agentes de inteligencia, aprietan empresarios, encarcelan a los gerentes y algunos dueños de empresas menores de capital local (Pescarmona), sin investigar a los dueños de las grandes compañías. Al mismo tiempo, el primo y testaferro de Macri y su familia, Calcaterra, en vez de quedar detenido por delincuente y coimero, queda libre como “arrepentido” y “víctima de extorsión” por parte de funcionarios del gobierno anterior.

Por lo tanto, todo se trata de sacudirse socios incómodos, apropiarse de negocios de obra pública y tratar de proscribir mediáticamente o judicialmente a los dirigentes que pueden ser más determinantes para formar un frente nacional centrado en el peronismo que acabe en las urnas con el régimen macrista. Recordemos que este gobierno promueve la intervención de sindicatos y partidos políticos (PJ nacional).

Incluso, ya no es ningún secreto (hasta Pagni de La Nación lo dice) que esta causa trucha de las fotocopias es un episodio más de la guerra comercial entre Estados Unidos y China. La opereta estaría impulsada por los yanquis para quitarle contratos de obras públicas a los chinos y debilitarlos en el desarrollo de su comercio y sus relaciones económicas con América del Sur. Se trata de privar a nuestras repúblicas de socios alternativos a Estado Unidos. El gran crimen de los gobiernos populares ha sido buscar asociaciones diferentes a la dominación norteamericana. Ahora, los bancos y el gobierno norteamericano le ponen la plata del FMI a Macri y quieren arruinar nuestras relaciones con el nuevo mundo emergente. Tenemos que seguir atados al mandato semicolonial.

En suma: estamos ante un episodio del conflicto entre las grandes potencias del sistema capitalista a escala mundial; al tener un gobierno vendepatria, mientras todos los Estados soberanos se vuelven proteccionistas, la Argentina se abre y termina dominada por el capital financiero global representado por el FMI.

La truchada de las fotocopias es un instrumento más de dominación extranjera para tratar de salvar desesperadamente al gobierno de Macri o lo que quede de él. Pues, como sucede cíclicamente en la historia argentina, al principio de todo gobierno apoyado en el capital extranjero y la rosca oligárquica local, al principio los dos bloques clásicos de las clases dominantes marchan juntos, pero cuando la crisis del sector externo obliga a elegir entre el capital foráneo (conducido por el sector financiero) y la parte más débil de la rosca local (contratistas, exportadores), se rompe la “comunidad de negocios” fundada en la entrega incondicional del país a las exigencias del mercado mundial.

Luego, la divergencia entre exportadores e importadores, entre producción y especulación, entre capital extranjero y rosca local, se profundiza y se produce el agrietamiento del frente común; el ajuste, las tasas de interés, la política cambiaria, el sistema tributario, etc., entra en contradicción porque lo que favorece a un bloque daña al otro. Y, mientras tanto, afuera, en la intemperie, el pueblo pierde sus medios de vida y se enfurece peligrosamente. Y la hora del estallido se aproxima.

 

FUENTE:

http://rinacional.com.ar/sitio/causa-fotocopias-capital-financiero-contra-la-patria-contratista/

Macri y la destrucción de la Universidad

Publicado en Universidad Miércoles, 11 Julio 2018 17:40

El decreto 632/2018 del poder ejecutivo destruye uno de los más importantes vínculos entre la universidad pública y el resto del Estado, por medio de la abolición de los convenios de asistencia técnica. Esto significa que ahora el Estado deberá contratar investigaciones privadas, así como asistencia técnica y personal idóneo que proveía la universidad. Por lo tanto, lejos de representar un recorte de gastos, es una forma más de aumentarlo, dándole un nuevo negocio a delincuentes financeros que son la sustancia misma de esta desgracia histórica conocida como macrismo.

El infame decreto fundamenta su decisión en la dictadura del FMI, diciendo que:

“…que a fin de contribuir con la reducción del gasto público se considera necesario prohibir la celebración de nuevos Convenios de Servicios de Asistencia Técnica entre las Jurisdicciones y Entidades del PODER EJECUTIVO NACIONAL, comprendidas en los incisos a) y c) del artículo 8° de la Ley N° 24.156, y las Universidades nacionales, provinciales o privadas u otras instituciones de enseñanza pública, como así también resulta oportuno disponer que los citados Convenios que se encuentran vigentes queden sin efecto a partir del 1° de enero de 2019.

La salvaje disposición jurídica se completa en el artículo 3° del mencionado reglamento ejecutivo:
“…Convenios de Servicios de Asistencia Técnica. Los convenios vigentes de servicios de asistencia técnica mediante servicios personales, celebrados entre las Jurisdicciones y Entidades del PODER EJECUTIVO NACIONAL (…) y las Universidades nacionales, provinciales o privadas u otras instituciones de enseñanza pública, ya sean nacionales, provinciales, municipales o privadas, celebrados en los términos del Decreto Nº 336 del 10 de febrero de 2016, quedarán sin efecto a partir del 1° de enero de 2019. Asimismo, a partir de la entrada en vigencia del presente decreto las partes individualizadas precedentemente no podrán celebrar nuevos convenios de servicios de asistencia técnica mediante servicios personales.” (Cf. Dto. 632/2018 B.O. 10/07/2018)

Cuando el pueblo argentino recupere el control del Estado y los delincuentes de la ceocracia financiera cumplan sus condenas en los establecimientos penales de la Nación, habiéndose reintegrado sus bienes depositados en paraísos fiscales al patrimonio nacional, esta siniestra pieza del derecho colonial deberá estudiarse en todos los niveles del sistema educativo como una muestra cabal de la legislación antinacional de la rosca oligárquica macrista, que entiende a la universidad como un problema fiscal, un foco de déficit, un asunto contable a reducir, sólo gasto público a recortar.

Por el contrario, el pensamiento nacional de la emanipación latinoamericana enaltece a la universidad, porque está probado que un sistema educativo de alto nivel, integrado por una educación superior universitaria y no universitaria dirigida a la recreación de la inteligencia nacional, pone en manos del pueblo los intrumentos culturales de la liberación nacional y social de la patria. En otras palabras, sin universidad importamos TODA la tecnología –aumentando la transferencia de renta nacional al exterior en concepto de pagos de patentes, licencias, royalties, etc.-, y lo que es peor, importamos el pensamiento que nos encadena a pobre destino agrario, minero o exportador de materias primas; sin producción nacional industrial, despojados de la técnica moderna, sin trabajo, sin dignidad y sin futuro.

La universidad pública en función nacional incrementa el PBI de la nación. Y si el pueblo recupera la soberanía y arroja al hampa financiera de la Casa Rosada y sus tronos provinciales, y retoma la tradición nacional, desarrollando una política de liberación criolla, integración suramericana y justicia social, se cierran las fuentes por las que se desangra el país y se fortalece el Ingreso Nacional Neto, repartiéndose con un alto grado de justicia. En síntesis, la mayor cantidad de profesionales y de graduados del sistema educativo superior aumenta el precio que paga el capital por la fuerza de trabajo; en otros términos, el trabajo tiende a llegar a una mayor participación en el ingreso nacional frente al capital. Y podemos retomar donde dejamos, en los gobiernos del general Perón, donde el primera participaba con el 51% y el capital con el 49%. Esa es una sociedad más justa.

En suma, el decreto de Macri es un desastre financiero, combate la universidad pública, favorece la piratería de la alta finanza y anula los escasos puntos de contacto entre un sistema universitario colonizado y los demás sectores de la república. Es más colonización cultural y más sufrimiento para los trabajadores, los estudiantes y el pueblo de la Nación./


Fuentes

Boletín Oficial de la República Argentina · 10/07/2018

Chaco día por día · 10/07/2018

Ajuste laboral y barbarie del régimen macrista

Publicado en País Martes, 07 Noviembre 2017 12:57

La palabra «reforma», en su uso corriente, denota cambio, renovación, avance, y además, tiene una connotación pacífica y seria, por oposición a la idea de «cambios bruscos» o el desusado término «revolución» (que, por el momento, sólo lo usa la derecha macrista para hablar de su revolución de la alegría).

Sin embargo, el proyecto de Macri no es ninguna reforma: es un ajuste bestial y un retroceso hacia la barbarie pre moderna en materia de Derecho del Trabajo y del Derecho de la Seguridad social.

La brutalidad antidemocrática y antiobrera del proyecto está plamada en la desfiguración del artículo 4º de la Ley de Contrato de Trabajo, en donde el desconocido comité legislador del régimen ceocrático impone nada más ni nada menos que la destrucción lisa y llana del concepto de «trabajo» regulado por la ley. El macrismo pretende que las relaciones entre trabajadores y patrones serán, de ahora en más, un vínculo de cooperación.

En ese sentido debe ejecutarse el contrato de trabajo y ser interpretado por los jueces. Esta aberración jurídica retrocede a la prehistoria del derecho del trabajo y, al destruir el principio protecctorio del ordenamiento, así como demoler la noción de hiposuficiencia negocial de los trabajadores (o sea la desigualdad fáctica para contratar ante el empleador), mina las bases de la inmensa conquista de la civilización que es el Derecho del Trabajo y arrastra a los trabajadores a la pesadilla del imperio de la concepción liberal del trabajo como contrato entre iguales, contenida en la locación de servicios del Código Civil de los propietarios.

Recordemos que, para el liberalismo, la libre contratación (así como el despido) de la mano de obra es una de las bases del ejercicio del derecho de propiedad. Antes de los avances yrigoyenistas, pero fundamentalmente del peronismo, los caballeros de la Sociedad Rural, la Bolsa de Comercio y la Unión Industrial, aliados con la Embajada británica y los frigoríficos yanquis, aplicaban el Código Civil a las relaciones laborales y el Código Penal a la actividad sindical, a la cual perseguían legalmente a través de figuras tales como la «asociación ilícita» y consideraban a la huelga una «extorsión» contraria a la «libertad» patronal. Por supuesto, el resto de la represión era –más o ménos igual que ahora– semiclandestina o ilegal.

Por lo tanto, el ajuste previsional y laboral de Macri es un acto de barbarie que aniquila las conquistas de casi un siglo de lucha de los trabajadores, amenaza la libertad sindical y pone en oferta al país, siguiendo el triste ejemplo del régimen brasileño, para abaratar el precio de la fuerza de trabajo y aumentar la renta de los monopolios que dirigen el gobierno.

Las víctimas son los asalariados y sus familias que pierden derechos humanos laborales y sociales./

Macri y Cornejo, infames

Publicado en Opinión Sábado, 21 Octubre 2017 14:41

Para el presidente los derechos humanos son un “curro”. Para el gobernador, la desaparición forzada de Maldonado es un “cuento”. El primero ordenó reprimir y encubrir. El segundo lo ayudó. Ninguno tiene honor. Son infames al servicio del capital financiero. Para garantizar la recolonización brutal de la Argentina, no vacilan en infligir estigmas a los que protestan y resisten la ignominia mediante la militancia por la causa justa. Combaten la política y se arrastran ante las potencias foráneas y el poder mundial del dinero.

Malvinas en el cielo

Publicado en País Jueves, 02 Abril 2015 14:27

Las siguientes líneas tienen tres años de antigüedad. Su publicación en este 2 de abril de 2015 sólo se justifica porque lo escrito describe a los desmalvinazadores con toda su infamia, que no ha cambiado. Y también ofrece al lector una explicación de fondo de la cuestión nacional de Malvinas, que consideramos apropiado poner nuevamente a disposición de nuestro público lector.