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Mujeres, desigualdad laboral y derechos por conquistar

Que las mujeres cobran un salario menor a los hombres por realizar un mismo trabajo es una irrefutable y lamentable verdad, sin embargo las desigualdades no terminan allí. A lo largo de la nota señalaremos una serie de injusticias que se desarrollan en el ámbito laboral y que muchas veces suelen estar naturalizadas.

 

En primer lugar la diferencia más relevante se da en cuanto al salario, el último informe del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, emitido a finales del año pasado, indica que el salario promedio dentro del empleo registrado para varones es de $17.038, mientras que el de las mujeres es $13.517. Cuando hablamos de trabajo informal la brecha se sigue manteniendo, ya que el salario promedio de hombres es de  $8.300 y  el de mujeres es de $5.426.  Podríamos afirmar así,  que existe una brecha de ingresos [entre hombres y mujeres] de entre 21 y 24% para asalariados registrados, y de 35% para asalariados no registrados.

Otros números que dejan a la vista que la inequidad de la que hablamos no es solo una cuestión salarial son los que respectan al trabajo no remunerado, vale decir aquel trabajo que se realiza sin recibir ningún tipo de paga, en la esfera privada y que se relaciona directamente a las labores domésticas y al cuidado de niños/as y ancianos/as. Los números demuestran lo que comúnmente se cree son “las tareas de la casa, responsabilidad de las mujeres”.  Un 88,9% del trabajo no remunerado de nuestro país es realizado por ellas, dedicándole en promedio 4 horas 17 minutos diariamente, por su parte los hombres solamente representan un 57,9 %.  Y le dedican 1 hora 33 minutos al día. Para los sectores de altos ingresos la solución se encuentra a través de la contratación de otra persona (por lo general una mujer) para llevar a cabo estas tareas. Pero aquellos sectores que no cuentan con esa posibilidad, en la mayoría de los casos, le asigna esa responsabilidad a las mujeres de la casa, quienes deben renunciar a desenvolverse en otros ámbitos para poder concretarlas.

Pero esto no es todo, a la hora de analizar cuáles son los puestos que ocupan las mujeres en el mundo del trabajo nos encontramos con que pese a que las mujeres cuentan con mayor nivel académico quienes se encuentran al frente de cargos de decisión como gerencias y jefaturas son los hombres, e incluso en un mismo cargo y con una misma formación ellas ganan menos. Los números estadísticos de “Encuesta Permanente de Hogares” con datos del tercer trimestre de 2017, dejan a la vista esta realidad. De las personas insertas en el mundo laboral son las mujeres con un 29,7 %, quienes cuentan con mayor nivel educativo, frente a un 18 % de los hombres. Sin embargo mientras que un 7,8% de los ocupados varones tienen cargos de dirección o son jefes, sólo un 4,7% de las ocupadas ejercen puestos de esas características. Podemos visualizar en esta situación el famoso “Techo de cristal”, es decir aquellas barreras invisibles que encuentran las mujeres a la hora de abrirse paso en su carrera profesional e ir progresando hacia puestos de mayor responsabilidad. Existen una serie de prejuicios instalados acerca de la dedicación de la mujer a la hora encarar cargos de decisión, el “no tener la vida resuelta” y el “podría estar pensando en tener hijos” son algunos de los factores que entran en juego.

A raíz de estos datos podemos inducir fácilmente quienes son las mayores perjudicadas de nuestro país. La situación se agrava aún más con las medidas de ajuste que lleva adelante el fatídico gobierno de Cambiemos, el brutal peso de sus políticas antinacionales recae sobre los sectores más vulnerables y en especial sobre las mujeres. La reciente injerencia del FMI en la vida política de las argentinas y los argentinos nos pone en estado de alerta. El ajuste fiscal requerido por este organismo implica un recorte del gasto público y la consiguiente contracción de la actividad económica y por ende el aumento del desempleo. Datos del INDEC demuestran que las tasas de desocupación afectan más a las mujeres en un 9,2 %. Vale decir, que con un gobierno como el actual, las desigualdades que históricamente nos han perjudicado tienden a profundizarse y las conquistas de más derechos quedan en el olvido.

 

Fuentes:

http://www.trabajo.gob.ar/downloads/estadisticas/Mujeres_en_el_ambito_laboral_formato20Sept2017.pdf

https://losandes.com.ar/article/view?slug=mujeres-cuentan-con-mas-estudio-pero-acceden-menos-a-puestos-jerarquicos