¡VIVA EL HEROICO PUEBLO SIRIO!

La defensa del heroico pueblo sirio ante la intervención militar de los Estados Unidos y de sus aliados europeos es una causa de todos los países oprimidos del mundo. Las acusaciones no comprobadas contra el gobierno de Bashar al-Ásad de utilización de armas químicas contra la población civil son el pretexto para justificar un nuevo avance del imperialismo norteamericano sobre Medio Oriente.

 

El principal crimen de Siria ha sido tejer relaciones con China y Rusia, principales potencias enfrentadas al poderío occidental. A los intereses geopolíticos de la región producto de su vasta reserva de petróleo y gas natural, y la posición estratégica que ocupa Siria como puerta de Oriente al Mar Mediterráneo, se le suman el mal ejemplo que el gobierno de Al-Ásad imparte para el resto de los países de la zona: manejo de los depósitos bancarios y los recursos naturales, independencia frente a los organismos internacionales de crédito, reivindicación de la Nación Árabe, entre otras.

Los valores occidentales de la defensa de la democracia y la libertad ingresan en forma de misil en las casas de los ciudadanos sirios. Acompañan a las bombas norteamericanas, las empresas trasnacionales deseosas de hacerles probar a los sirios las mieles del libre comercio.

Más allá de las disputas étnico-religiosas que tiñen el conflicto nacional árabe, en su génesis se refleja en América Latina y su lucha histórica. Es una disputa entre países opresores y países oprimidos. Lo que en Medio Oriente consiguen por las armas, acá lo logran con un aparato político cultural dispuesto a sostener gobiernos afines. El bombardeo es cultural y las armas son judiciales para impedir que las políticas de saqueo de nuestras riquezas sean detenidas.

De esa forma, en Brasil se proscribe por medio de su encarcelamiento al único referente capaz de vencer al modelo de concentración y transferencia implantado por Michel Temer. En Argentina, se interviene para dividir el partido mayoritario. Todo esto rodeado de un dejo de legitimidad que le otorgan los medios de comunicación concentrados.

Párrafo aparte merece, el grado de servilismo al que ha llegado quien funge de presidente, Mauricio Macri, dispuesto a justificar el genocidio al pueblo sirio con tal de mantener las relaciones carnales con el país del norte.

Desde Mendoza, Argentina, la Agrupación Universitaria Nacional (AUN) brazo universitario del Movimiento de Integración Nacional (MIN) rechaza enérgicamente el ataque contra Siria y brega por la defensa de su soberanía y la libertad de su pueblo.

AUN ¡Malvinas Volveremos!