América Latina y el mundo

América Latina y el mundo (136)

 

 Compartimos la siguiente nota de análisis político que explica como los límites ideológicos de clase de los últimos gobiernos “progresistas” de nuestra región le sirvieron en bandeja a las clases dominantes el poder. Dicha nota nos ayuda a comprender como una amplia porción de las clases populares termina votando por sus propios verdugos, entre una de sus causas destaca el error de los gobiernos populares de la última década que no elevaron el nivel de conciencia política de los pueblos latinoamericanos.

Como capas de una cebolla, ante resultados electorales como el de la Argentina de 2015, o los del pasado 7 de octubre en Brasil, aparecen “razones” que subyacen a otras explicaciones, estudios, prejuicios y sobre todo, reverdece el sufrimiento de quienes ya padecieron las consecuencias funestas de aquel comportamiento electoral o las perspectivas de lo que podría venir.

La pregunta misma sobre ¿por qué votar en contra de sí mismo?, si se limitase a la retórica, constituiría un preconcepto, una sentencia sin fundamentos que permitan comprender los sucesos. Desconocería, por ejemplo, que en 2017, ya era raro no conocer un chico o un joven del Morro da Cruz, la mayor periferia de Porto Alegre, que no fuese admirador de Bolsonaro, a quien pensaban votar, convertido en un fenómeno, en un “símbolo totémico de identificación juvenil masculino, similar al papel que Nike o Adidas”, desempeñaban en tiempos de crecimiento económico y defensa gubernamental del consumo por parte de quienes menos tienen, un proceso desarrollado por Lula y su Partido de los Trabajadores, según el estudio de las antropólogas Rosana Pinheiro Machado y Lucía MuryScalco. 

La respuesta más sencilla a la interrogante podría ser que se vota de ese modo “porque no se sabe que es en contra de sí mismo”. Y porque “cambiar” (en la Argentina poskirchnerista) siempre es bueno, o porque un “mesías” (brasileño), inevitablemente, debe mejorar la situación, sobre todo de aquellos mismos despojados, ya que así lo dicen los “evangelios”, y lo confirman los militares. 

Por ambas cosas, un sector de los afrobrasileños, de las mujeres, de los homosexuales, de los trabajadores, de  los jubilados…, colocaron al borde de la Presidencia de la República Federativa de Brasil a Jair “Mesías” Bolsonaro, racista, misógino, homofóbico, defensor de la tortura, que quiere terminar con las paritarias, considera una “excentricidad” al aguinaldo, pretende suprimir el derecho a las vacaciones y a las indemnizaciones por despido y se propone privatizar las jubilaciones, ya que no se puede “gastar” en esa franja sociolaboral.

Por ambas cosas Mauricio Macri se instaló en la Casa Rosada el 10 de diciembre de 2015, cuando logró trepar hasta el 51,34% de los votos, desde su techo del 34,15% de la primera vuelta electoral del 25 de octubre del mismo año. Lo consiguió anunciando que haría todo lo que no hizo durante su gestión y que no haría todo lo que hace, esta política que sumergió en la miseria, la pobreza, el hambre y el frío a las mayorías argentinas, causando la mayor cantidad de daño socioeconómico en menos tiempo de la historia constitucional argentina. Y lo logró también en base a criticar al gobierno que produjo la mayor redistribución de renta desde la década peronista de 1945 a 1955.

Cuando los resultados brasileños del domingo 7 de octubre confirmaron la estrella del hombre de la contradicción entre los militares nacionalistas y los ultraliberales de la escuela de Chicago, algunos se preocuparon por lo que podría suceder en la Argentina, guiados por el viejo mito de que el brasileño es un reloj argentino que adelanta. Sin embargo, un análisis más serio aunque no menos pesimista, indica que Bolsonaro ya gobierna la Argentina desde diciembre de 2015, el Bolsonaro posible en un país con historia peronista, clase media desarrollada, sindicatos fuertes, movimientos sociales con capacidad organizativa y control de calle, sostenido rechazo transversal a la dictadura cívico militar y un movimiento de género convertido en factor de poder,  también por encima de las adscripciones partidarias. 

La economía, sobre todo la de todos los días, la que se siente, en el bolsillo y hasta en el estómago cuando las cosas se agravan, juega un papel determinante en el comportamiento electoral, aunque sus efectos no necesariamente son reflejos ni inmediatos. La Argentina posapocalíptica que heredó Néstor Kirchner en 2003 tenía una desocupación formal del 21%, una pobreza del 57,5%, con una indigencia del 27,5% y, por ejemplo, el consumo anual de carne vacuna por persona era del 59,3%. En 2007 había saltado hasta los 69,9 kilos.

En 2015, cuando Cristina Kirchner dejó la Presidencia, la situación, medida a partir de cualquiera de los parámetros que se eligiesen, era mucho mejor que la inicial, aunque en un marco de deterioro económico producido en los últimos años de su mandato, producto de los límites del “modelo” elegido por la pareja presidencial que vino del Sury por las crisis internacionales que impactaron en las economías de los países dependientes, como lo es la Argentina.

En general, las sociedades determinadas por el capitalismo no comparan su presente material con los indicadores del inicio del proceso de mejora de sus consumos (en este caso 2003) sino contra el pico de “bienestar” (por ejemplo 2010). Si en una familia se comían4 milanesas semanales, subió a 10 y después bajó a 7, lo que se registra no son las 3 milanesas más sino las 3 menos…  Un cálculo de carnicería que grafica operaciones tan profundas como no conscientes de la psiquis de quienes eligen o descartan candidatas y candidatos.

Ese es el comportamiento del ser humano dentro del sistema socioeconómico imperante, el de “suma y sigue”; cuando se llega a la subidita de una loma, se quiere escalar la siguiente, más alta. 

 

Medios y mucho más

 

Mauricio Macri, presidente de un club popular de fútbol, se convirtió en Presidente de la Nación a pesar de ser gerente de uno de los grupos económicos más beneficiados por los negocios generados durante la última dictadura cívico militar, condenado y exculpado por prescripción como contrabandista, referente de la cartelización y los sobornos durante todos los gobiernos constitucionales argentinos desde 1983. Desde ese momento la mitad de los analistas analizan el “milagro” por el cual la derecha ultraliberal pudo llegar al gobierno nacional por elecciones; la otra mitad se rasga las vestiduras “progresistas” y reniega de “los pobres que votaron en contra de sí mismos”. 

Desde las carteras costosas de una ex presidenta hasta el peso decisivo del Grupo Clarín y el conjunto concentrado de medios; desde los globitos amarillos hasta los límites de un modelo que no transformó las estructuras básicas que oprimen a las mayorías ni tomó parte de los recursos de las corporaciones concentradas de la economía, se plantean a diario como variables de lo que no sucedió y del desastre económico y social que sí sucede en el presente. Mesías Bolsonaro y el estrépito del apoyo logrado reinstala dudas, dilemas e ignorancias argentinas.

Los medios de comunicación, obvio, juegan un papel extraordinario. En un sistema capitalista, la ideología que domina es la de los grupos dominantes; a través de los aparatos de esos grupos comunicacionales circulan los contenidos de ese mecanismo inconsciente que se pone en funciones desde el día mismo del nacimiento, el que impone y naturaliza que el pobre es “menos” que el rico, la flaca tiene un modelo estético mejor que el de la gorda,  el del alto que el del petiso, el negro es peor que el blanco, y así… hasta el fin de los prejuicios, que sentencian sobre “lo bueno y lo malo”, lo “correcto y lo incorrecto”, lo lindo y lo feo” y, sobre todo, acerca de lo valioso y útil y “lo inútil y peligroso”, casi casi, el “vago y malentretenido”, del Juan Moreira, el de Favio más que el de Eduardo Gutiérrez. 

Los medios de comunicación son los vehículos que distribuyen esa visión.Los consumidores de sus productos degluten no solo curvas de mujeres hermosas, peripecias de inspectores y forenses, gambetas y atajadas de equipos de fútbol, penurias novelescas o… debates políticos, en realidad mastican y digieren aquel modelo pautado de consumir y vivir, que disimula los mecanismos del empobrecimiento. 

Ese mundo comunicado hasta hace pocos años se circunscribía a los medios. Las nuevas tecnologías de distribución y recepción de “datos”, “noticias”, “imágenes”, series, música, generaron un espacio aún más veloz de contacto y, sobre todo, mucho menos controlado de veracidad. El 60% de los votantes de Bolsonaro en primera vuelta se “informan” –de manera exclusiva– por “WhatsApp”, un vehículo al alcance de todos, más cuando más joven se es, a través del que, cualquiera, puede asegurar que los rivales de determinado sector partidario van a secuestrar a los chicos del barrio para encerrarlos en mazmorras adoctrinadoras, anunciar el restablecimiento del “derecho de pernada” medieval, el retiro de los planes sociales o, por el contrario, asegurar que determinado candidato va a distribuir pantallas Smart de 50 pulgadas para cada vecino. En el caso brasileño con el sostén del complejo ideológico, movilizador y comunicacional del sector evangélico pentecostal. 

Sin criterios de verdad, sin datos, sin comprobación, se tiran honras a los perros, se viralizan y se convierten en “certezas” que, también, influyen sobre el comportamiento electoral de sectores importantes del electorado. Las redes “sociales” constituyen el complemento del accionar de la banca transnacional en el mecanismo de dominio de un mundo como el del presente.

 

Cultura del descarte 

 

En su actual fase financiarizada, al capitalismo le interesa más que las sociedades consuman a que produzcan; en consonancia, el trabajo no constituye una forma de generar bienes y obtener un salario que permita satisfacer el conjunto de necesidades, apetencias, deseos de todas las mujeres y hombres en capacidad de ejercitarlo.

Una vez más son los medios los encargados de distribuir esa visión. Miles de millones de personas de todas las edades, religiones, géneros, condiciones económicas, comprando cualquier tipo de bienes, servicios e inutilidades en el mundo entero, testimonian el “éxito” del Capital en convertir el consumo en “aspiración fundamental de la sociedad”.

Sin embargo, el consumismo no es una ventaja, un bien, una superación de los problemas de la sociedad; por el contrario, encarna una enfermedad del capitalismo. 
El fraile dominico brasileño Frei Betto, teólogo de la liberación reconocido mundialmente, considera que la mayoría de los recientes gobiernos de la región permitieron que “la gente haya mejorado de vida. Los pobres tuvieron acceso a bienes personales, como celulares, computadoras, hasta coches”. Piensa sin embargo que “no se garantiza el apoyo popular a los procesos dando al pueblo sólo mejores condiciones de vida, porque eso puede originar en la gente una mentalidad consumista” y es necesario desarrollar en simultáneo un “trabajo político, ideológico, de educación, sobre todo en los jóvenes”.

El elemento “consumista” forma parte del conjunto de variables que determinan el comportamiento electoral, en poblaciones de las características descritas por Betto. En países que vienen de procesos beneficiados por economías inclusivas, parte de esos sectores, a partir de la pérdida parcial del poder adquisitivo alcanzado bajo esas administraciones, protestas, se desencantan, siguiendo el “ejemplo de las milanesas”y, por último, cambian el signo de su voto, tratando de seguir el Norte del tener y no la meta del “ser”.

En esa dirección, el ya citado estudio de la periferia de Porto Alegre sostiene que “se podría inferir que la  pertenencia bolsonarista (del sector juvenil analizado) tiene una de sus raíces en el  propio modelo de desarrollo lulista, “centrado en la capacidad individual y el consumo. Y no en el cambio estructural de los bienes públicos vinculados a un proceso de movilización colectiva”. 

 

Participación, movilización, organización

 

Solo la práctica consciente permite, primero, comprender la trampa que impone el sistema; después, evitar, al menos parcialmente, sus consecuencias.

En términos sociales, participación, movilización y organización (populares) constituyen las herramientas con capacidad para contrarrestar las imposiciones ideológicas del sistema, del mismo modo que contribuyen a la acumulación política que fortalece a los sectores que defienden los intereses de empobrecidos y marginados y se rebelan contra las injusticias. 

Esas “prácticas” son las que posibilitan la batalla, por dispar que sea, contra la cultura dominante, contra el “sentido común” dominante, en el marco de la disputa por la construcción de sentido; instituyen la diferencia entre los productos de un proceso histórico determinado, y no un mero conjunto de afirmaciones “verdaderas”, “dadas”, “naturales”, que “siempre fueron de ese modo” y “siempre lo serán”. 

El sentido común dominante, la ideología dominante, son la forma de concebir el mundo, la sociedad y el modelo de producir de la clase dominante, del bloque social dominante en ese momento histórico. Es decir que el conjunto social comprende su realidad con la visión del sector minoritario que tiene en sus manos el control del aparato ideológico, productivo, económico y financiero que, además, determina la cultura y sus expresiones. 

Sin embargo, la presencia de un bloque dominante, implica la existencia –mayoritaria– de los dominados y la puja entre ambos sectores genera una dinámica de tensiones, en cuyos resquicios anidan las posibilidades de transformación.

Cuando las condiciones, las correlaciones de fuerza y las fortalezas de los despojados se organizan y avanzan sobre las lógicas de explotación, las transformaciones profundas están más cerca. En la Argentina lo saben los centenares de miles de movilizadas y movilizados por todo tipo de injusticias en su contra, y se lo hicieron sabes al gobierno del presidente Macri  que, con su nave escorada, debió abrazarse a la soledad del palo mayor que le arrimó el FMI

El “Bolsomito” puede llegar a comprobarlo en poco tiempo; aunque los plazos electorales sean cortos, el camino de la Historia y de sus pueblos, es tan paciente como implacable.

 

Link de la nota:

https://www.telesurtv.net/opinion/Votar-en-contra-de-si-mismo-Bolsonaro-ya-gobierna-en-la-Argentina-201810150030.html

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“Liberarse de cualquier clase de subordinación o dependencia”. Emancipación según la RAE

Al hablar de “emancipación de la mujer” o “emancipación femenina” estamos  reconociendo la injusta opresión que se ejerce sobre las mujeres; mientras afirmamos  la necesidad de conquistar su plena libertad e independencia dentro de la sociedad de la que son parte.

Esta consigna tiene una larga tradición en la historia de la humanidad. Desde distintos puntos de vista, innumerables mujeres  cuestionaron la subordinación cultural, política, económica y social a las que quisieron condenarlas. Hipatía y sus estudios filosóficos; los escritos de Christine de Pizán; la irreverencia de Sor Juana Inés de la Cruz frente a quienes ninguneaban sus capacidades intelectuales; la “Declaración de los derechos de la mujer y la ciudadana” de Olympe de Guoges;  Juana Azurduy y su incansable combate armado en las guerras por la independencia; las conquistas del peronismo y de Evita para las más humildes, para las obreras, junto al derecho a “elegir y ser elegidas”; y las recientes acciones de Cristina Fernández de  Kirchner, dan cuenta de ello. Ellas se convirtieron en exponentes y conquistaron derechos para las mujeres en periodos de avance de los sectores mayoritarios de una sociedad. 

Pero la búsqueda de igualdad entre hombres y mujeres no tiene un único mecanismo, receta o acción determinada. Existen tantos puntos de vista del feminismo,  como ideologías se reconozcan y como clases sociales coexistan y se enfrenten en una sociedad. Por ejemplo, el feminismo sostenido por una mujer de la alta burguesía alemana, no será el mismo que el de una campesina del Perú. Como tampoco la visión sobre la opresión de la mujer de una actriz de Hollywood, con la percepción de una docente mendocina.

En palabras de Norma Stotz Chinchilla “…El feminismo no es en sí mismo una ideología única y coherente o una visión de mundo. Es una ideología parcial que tiene que estar ligada, consciente o inconscientemente a otra ideología de clase como el liberalismo, el marxismo o radicalismo.” Podríamos mencionar la existencia el feminismo afro-descendiente, anarco-feminismo, eco-feminismo y la del  feminismo popular y situado, con el cual nos identificamos quienes escribimos esta nota.

Siguiendo la línea del llamado “pensamiento nacional-latinoamericano” que es por definición profundamente popular y democrático, nos reconocemos como militantes del FEMINISMO POPULAR Y SITUADO, corriente consecuente y ligada al conjunto de ideas antes mencionado. No utilizamos el término PENSAMIENTO SITUADO en términos geográficos, sino para hacer referencia al razonamiento situado en los conflictos socio-culturales que atraviesa una sociedad en un tiempo y lugar determinado.

Este tipo de feminismo se da la tarea de descubrir cuáles son los lazos someten  a las mujeres en un país con las características de la Argentina, con las particularidades que identifican a la región latinoamericana. Busca situar el pensamiento y la acción política para enfrentar las nuevas formas de  dominación cultural, política, económica y social que oprimen a nuestras mujeres y al conjunto de habitantes de nuestra región.

Según esta concepción,  las mujeres sufren la opresión de género que se suma al dominio de una clase sobre otras y al sometimiento derivado de ser un país semicolonial[1] . Es decir, que un número mayoritario de mujeres en Argentina cargan sobre sus espaldas:

1– Las consecuencias de pertenecer a un país y a una región dominada por los países “adelantados”, que han logrado su desarrollo, industrialización y bienestar a costa de la explotación de regiones como la nuestra.

2– La humillación de las clases sociales de altos ingresos, que oprimen y obtienen beneficios del sometimiento del resto de la población, entre las que podemos contar a miles de mujeres.

3-La naturalización de la división social del trabajo (entre trabajo productivo y trabajo reproductivo-doméstico) que ha condenado a las mujeres a realizar solo cierto tipo de tareas y labores, dificultando su acceso al trabajo, al salario digno, a la educación, a la salud integral y a las discusiones sobre asuntos públicos que definen el destino de las mayorías.

Es decir, en Argentina y América Latina, ser mujer, pobre y  trabajadora  es sinónimo de condena.  Para el feminismo popular y situado la opresión hacia las mujeres es  NACIONAL, SOCIAL Y DE GÉNERO.

Por lo tanto la emancipación femenina, se conquistará de la mano de la independencia de las grandes potencias que violan la soberanía nacional, diseñando políticas y planes económicos de saqueo a las mayorías y devastación del medio ambiente. Se logrará en la medida en que sea justa y equitativa la distribución y el acceso a los bienes y servicios. Se obtendrá cuando el campo nacional y popular retome las riendas de los destinos del país y de la región.

No pueden existir mujeres libres en un país dominado e injusto. La tarea del feminismo popular y situado, como parte pensamiento nacional– latinoamericano, es reconocer la dominación que nos esclaviza y  luchar por la independencia  cultural, económica y política de la región, que comprenda en su seno a la emancipación de las mujeres.



[1] Categoría que hace referencia a un país aparente u oficialmente independiente y soberano, pero que en realidad es dependiente o dominado por otro país. Esta dominación toma diferentes formas, económicas, políticas, culturales ideológicas.

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¿QUÉ ES UNA DEUDA ILEGÍTIMA?

Escrito por Domingo, 21 Octubre 2018 22:08 Publicado en América Latina y el mundo 0

 

Es inexplicable el siglo XX y parte del siglo XXI sin ese mal que aqueja a los países coloniales, semicoloniales e incluso a muchos centrales: LA DEUDA EXTERNA. Considerado por teóricos como parte de un sistema de dominación mundial que han denominado DEUDOCRACIA. Para poder adentrarnos en esta categoría y comprender un poco más el gobierno de Cambiemos, compartimos una nota del Comité Para la Abolición de las deudas ilegítimas que explican este conflicto mundial.

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¿Qué hizo Muamar Gadafi por Libia?

Escrito por Sábado, 20 Octubre 2018 16:09 Publicado en América Latina y el mundo 0
 
Este sábado se cumplen siete años del asesinato de Muamar Gadafi, el líder africano que unificó a Libia e impulsó el desarrollo social y económico de su nación.
 

Libia era un ejemplo para las naciones africanas y árabes durante el Gobierno de Muamar Gadafi, así lo expresó el analista internacional Basem Taljedine en entrevista para teleSUR

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POR: ALEJANDRO AUAT

Lo universal situado es una categoría que se caracteriza por un estilo de pensamiento filosófico que no renuncia al horizonte de lo universal, sino que lo redefine de una manera especial. Es un concepto alternativo tanto al clásico universal sin más abstracto como al universal concreto (a la manera hegeliana). Afirma una universalidad situada que acepta el desafío de la singularidad y a la vez, es capaz de liberarla de la particularidad, del accidente y de cualquier forma de egoísmos, folklorismos o nacionalismos de viejo cuño. El sujeto del pensamiento situado es un nosotros cultural y latinoamericamente situado.

La situación es el suelo nutricio de partida y no un techo que impide mirar las estrellas. Por eso, en estos pensamientos que pintan aldeas, se puede descifrar con mejor claridad la pintura del mundo.

No se trata de renunciar a la abstracción de los conceptos y a su pretensión de universalidad sino que la situacionalidad del pensar remite siempre a un aquí y ahora que es el que motiva las indagaciones, los acentos y los sentidos.

Los conceptos, el conocimiento si bien trascienden las situaciones particulares, surgen siempre asociados a contextos y a procesos singulares.

El pensamiento situado posibilita relacionar, articular los planos universal, particular y singular. Lo que se pone en juego es la relación universal-particular, o mejor dicho, un modo de entender esa relación. El desafío está en mantener la tensión sin reduccionismo teóricos ni prácticos.

Se procura superar al helenocentrismo, el eurocentrismo e incluso al occidentalismo fijando la mirada en el locus enuntiationis ( lugar de enunciación ) como modo de situar la universalidad. Los conceptos y categorías científicas tienen que ser siempre remitidos a la situación particular en la que fueron elaborados para devolverles su sentido más pleno. Aunque ese sentido trascienda la particularidad y pueda ser retomado desde otras experiencias análogas, la remisión a la situación de origen forma parte constitutiva de su significado. Todo concepto deberá ser adaptado y corregido en su referencia a nuestra realidad.

El lugar de la enunciación no es solamente gnoseológico o epistemológico, sino también axiológico: hay opciones, posicionamiento, hay valoraciones en nuestra mirada, conformando un horizonte de precomprensión que debe ser explicitado y criticado para ser asumido conscientemente. Una consecuencia de la no explicitación de este “lugar” es el ocultamiento del posicionamiento político respecto del eje autonomía-dependencia en las relaciones intra e internacionales.

El pensamiento no es situado porque se refiera a un “objeto” particular situado en el tiempo y en el espacio, la ciudad de Paraná o la selva Misionera, sino porque el sujeto que piensa está situado. Un pensamiento universal situado “amplifica la experiencia cotidiana e histórica tanto como singulariza la problemática universal” (Mario Casalla, 1986). Hay que comprender la situación como el horizonte de sentido a partir y en contra del cual surge el conocimiento y opera un determinado pensamiento.

Que todo pensamiento es un discurso situado significa que todo pensamiento es un discurso de una determinada situación, tanto como la superación de esta. Todo pensamiento lleva la huella de la situación de la que parte, de sus preocupaciones y de sus sentidos, y al mismo tiempo, es la superación de la situación porque implica tomar distancia de la misma, abriendo los horizontes de comprensión.

No se ve igual la Argentina desde Santiago del Estero o Catamarca que desde Buenos Aires. De modo que un pensamiento situado, lejos de estrecharse en el análisis descriptivo de particularismos aislados, se abre hacia la consideración de contextos cada vez más amplios para la comprensión de la situación particular y de la posición política que se ocupa en ellos.

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Lecciones de las elecciones

Escrito por Jueves, 18 Octubre 2018 16:14 Publicado en América Latina y el mundo 0

A los efectos de poder profundizando acerca de las elecciones en Brasil compartimos una nota sobre Aritz Recalde, sociólogo y autor del libro «Intelectuales, peronismo y Universidad». Es interesante su nota porque siendo parte del Campo nacional latinoamericano realiza una crítica al PT que permite encontrar las causas de la victoria de Bolsonaro. 

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Hace 73 años, un 17 de octubre de 1945, la clase trabajadora argentina hacia su ingreso triunfal a la vida política para no ser desalojada nunca más. La Plaza de Mayo, testigo fehaciente de la lucha del pueblo argentino, vio esa tarde a los obreros meter las patas en la fuente de la Historia. Ese día nacía el peronismo, expresión del movimiento nacional en la segunda mitad del siglo XX, que hijo del desarrollo industrial sumado a la migración interna del campo a la ciudad, dio origen a las grandes victorias de derechos a favor del pueblo argentino.

Entre una de las tantas victorias cabe destacar la gratuidad universitaria, que eliminó los aranceles y permitió que la clase obrera ingresara a la universidad. De este modo se realizó uno de los grandes principios que años antes defendieron los reformistas del 18.

Frente a un nuevo proceso electoral de los centros de estudiantes de la UNCuyo, y ante la crisis económica y social que se ha desatado producto de las políticas del macrismo, se hace más necesario que nunca retomar el vínculo existente entre estos dos grandes hitos de la historia argentina para poder comprender la naturaleza del conflicto en el próximo proceso electoral.

Los invitamos el viernes 19/10 a las 21:30hs en la calle Paraguay 2560 a profundizar estos temas.

AUN — ¡Malvinas Volveremos!

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Fidel Castro en un discurso recordado por los pueblos explotados del mundo decía en 1992: «Una importante especie biológica está en riesgo de desaparecer por la rápida y progresiva liquidación de sus condiciones naturales de vida: el hombre». Hoy a 24 años de aquella aseveración los científicos más prestigiosos del mundo confirman las palabras de Fidel, me imagino que no hubiese querido ser la Cassandra de esta historia y, como el personaje mitólogico, al profesar la caída de Troya nadie le creyó.

La dirigencia política mundial debe ponerse a tono con esta demanda del planeta que, producto de la incontrolada emisión de CO2, sobre todo de los países centrales (EEUU, la Unión Europea, China, entre otros) han provocado un aumento de temperatura global de 1° desde la época preindustrial alterando significativamente el ecosistema mundial. Aumento en la cantidad de agua de los oceanos como consecuencia del derritimiento de los polos, sequías en puntos del planeta, inundaciones en otros, el famoso efecto invernadero, etc etc. Debe ser la dirigencia política quien se ponga al frente de este problema porque la única solución es política.

Independientemente de la buena voluntad de los ciudadanos de no tirar papeles o disminuir el consumo de ciertos aparatos eléctricos deben ser los Estados, aparatos de legitimidad y con capacidad de uso de la fuerza, para regular la emisión de gases que provocarán un aumento desmesurado de la temperatura de la Tierra. Por ejemplo, en la Provincia de Mendoza hace años que el Estado provincial insiste en una emergencia hídrica y le pide voluntariamente a los mendocinos y mendocinas que regulen el riego hogareño, el lavado del auto, «la gomita» de la canilla, etc. Pero nada se dice de la gran cantidad de agua que se derrocha en riego agrícola y el Estado no busca alternativas para este problema al invertir en riego por goteo o incluso celebrar convenios con la Universidad Nacional de Cuyo para crear un sistema de riego alternativo, diseñar casas sustentables en comunión con el medio ambiente, incorporar ferozmente el uso de energía solar u eólica y no que se convierta en un negocio para un grupo minúsculo de empresas extranjeras u otras alternativas que quien escribe desconoce.

 Indudablemente, como decía Fidel la Humanidad está en peligro de extinción pero no todos somos responsables de este exterminio, hay clases sociales más responsables que otras por eso, citando nuevamente al Jefe de la Revolución cubana, la lucha debe empezar en el marco de la batalla de las Ideas.

 

FUENTES:

https://www.bbc.com/mundo/noticias-45785972?SThisFB 

http://www.cubadebate.cu/opinion/1992/06/12/discurso-de-fidel-castro-en-conferencia-onu-sobre-medio-ambiente-y-desarrollo-1992/#.W8XqEmhKjIU

https://es.wikipedia.org/wiki/Riego_por_goteo

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El control del aparato cultural garantiza el dominio del poder político. Hoy internet cumple un rol fundamental para esto. No es casualidad que países como China, con el fin de protegerse de uno de los tantos mecanismos de intervención que tiene Estados Unidos, hayan optado por intervenir su uso utilizando sus propias plataformas virtuales de búsqueda. Caso contrario es el de nuestra región, donde se le ha dado vía libre al avance indiscriminado de internet sin ningún tipo de intervención ni regulación.

Ya en los años cincuenta, John William Cooke mencionó que las cadenas periodísticas, las agencias noticiosas y los diarios de nuestro país funcionaban como “ramificaciones imperialistas en América Latina”. En el año 1966, el pensador fue categórico y destacó que “la televisión está directamente en manos norteamericanas” y que “el pueblo goza de libertad de prensa, que consiste en la libertad de comprar la prensa del régimen”.

La concentración y la extranjerización de medios de la que habló Cooke, caracterizan al funcionamiento de internet en la actualidad. El servicio lo proveen compañías radicadas en Silicon Valley, y llega a la Argentina a través de cables submarinos que ingresan por la localidad de Las Toninas, Provincia de Buenos Aires. El mercado de transporte y distribución que abastece los tubos, cables, fibra óptica, routers y centros de datos, está controlado por las mismas empresas propietarias de las instalaciones de las telecomunicaciones. Un reducido grupo de corporaciones extranjeras son dueñas de los cables de fibra óptica que proveen el servicio¹. Tres empresas tienen, prácticamente, el monopolio de la provisión de internet: dos extranjeras (Speedy de Telefónica y Arnet de Telecom) y un grupo nacional (Fibertel de Clarín, que actualmente es operado por Telecom Argentina).

Internet opera con plataformas de empresas norteamericanas, y el mercado de generación de contenidos también se encuentra mayoritariamente fuera de la Argentina. Las dueñas del sistema operativo de nuestras computadoras (Microsoft, Apple) y de nuestros celulares (Android, Windows Mobile, Iphone) son compañías norteamericanas. Las redes sociales que utilizamos (Facebook, Instagram, WhatsApp) y los buscadores de información, como Google, tienen la misma nacionalidad. Ésta última corporación monopoliza el funcionamiento de la tecnología de navegación y obliga a los usuarios a utilizar sus servicios en celulares y tablets que operen con Android (Google Play, Google Play Music, Google Drive, Google Fotos, Gmail, Google Maps, etc.)

Si bien internet reúne información de una extensa, diversa y compleja red de usuarios y de bases de datos, la ordena y la re-direcciona con buscadores mayoritariamente norteamericanos y el principal de ellos es Google. Esta empresa aplica, modifica y renueva algoritmos que llevan a los usuarios a encontrar, centralmente, algunos portales y datos y a desestimar otros. La información se origina en una estructura similar a una red, pero la búsqueda no es horizontal y hay un grupo reducido de corporaciones que “ordenan” qué leer y qué ver y, sobre todo, qué no.

¿El fin de las libertades individuales?

Las empresas que operan para que internet funcione reúnen toda la información de los usuarios y la almacenan en diversos nodos y esa inmensa base de datos culmina en los archivos de Silicon Valley en los Estados Unidos. El derecho a la privacidad individual se está perdiendo y las corporaciones implementan un sistema de seguimiento y de registro total del movimiento de las personas (GPS), de sus gustos, de sus conversaciones (audios y textos en aplicaciones de celulares, opiniones en las redes sociales), de las ideologías, los consumos (tarjetas, mercados de pago en línea, etc.) o de las orientaciones sexuales. Toda esta información es utilizada comercial y políticamente sin conocimiento cabal de los usuarios de internet. En algunos casos parece no haber conciencia real del peligro que esto origina y cabe preguntarnos, ¿será que el uso de la tecnología es el costo que estamos dispuestos a pagar por la pérdida de la libertad?

El desarrollo de la big data permite utilizar la información y construir mensajes de manera inteligente. El modelo de consumidor tradicional de información que lee un periódico o escucha un informativo, es reemplazado por un esquema construido y direccionado por una máquina, que te dice “qué” vas a recibir según “tu” perfil (construido a la vez por el registro o rastro que va dejando el usuario en la red).

 

La no intervención supone apoyar la extranjerización de internet

Los gobiernos sudamericanos carecen de un programa coherente de regulación y de organización de los flujos de datos y ello está debilitando la soberanía cultural y política de los países. El pensador argentino Arturo Enrique Sampay ya había planteado que la “no intervención del Estado” significa “dejar libres las manos a los distintos grupos en sus conflictos sociales y económicos (…) la no intervención implica la intervención a favor del más fuerte”. En la actualidad y en nombre de la libertad de expresión y comunicación, las corporaciones norteamericanas nos imponen un neocolonialismo cultural, comercial y político.

Una institución norteamericana sin fines de lucro, Internet Corporation for Assigned Names and Numbers (ICANN), administra la asignación de dominio y los identificadores de IP (número de personalización de cada dispositivo). El gobierno de los Estados Unidos sancionó leyes y regulaciones que los habilitan a utilizar la información de internet para controlar a los habitantes de otros países. Lo justifican en nombre de la lucha contra el terrorismo (la famosa seguridad nacional que dio origen a internet), pero en realidad es un instrumento de control geopolítico².

Para revertir en parte esta tendencia, en el año 2011 el Ministerio de Planificación Federal (MINPLAN) y la Empresa Argentina de Soluciones Satelitales (ARSAT), impulsaron el proyecto de “Argentina Conectada” con la finalidad de que el Estado Argentino se convierta en un nuevo proveedor de internet. En 2014 el Gobierno sancionó la Ley 27.078 “Argentina Digital, Tecnologías de la Información y las Comunicaciones” y el artículo 1 de la norma sostuvo: “Declárase de interés público el desarrollo de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, las Telecomunicaciones, y sus recursos asociados, estableciendo y garantizando la completa neutralidad de las redes”. 

El gobierno de Cambiemos está desandando la legislación anterior y adolece de una política soberana en la materia, permitiendo que los grupos norteamericanos que organizan los flujos de datos de internet nos impongan su proyecto político, económico y cultural neocolonial.

 

Internet y la disputa geopolítica mundial

El enfrentamiento entre los Estados adquiere una dinámica comercial, política, militar y también comunicacional. En este marco, no es casualidad que los países con vocación nacionalista estén construyendo sus propios cables de fibra óptica, sus proveedores de internet o de contenidos y que fabriquen aplicativos y plataformas.

El manejo norteamericano de Internet le otorga a sus empresas un lugar privilegiado en el mercado. Por un lado, canalizan los fondos de la publicidad y nos cobran los servicios y aplicativos propios de la red. Además, con la información que reúnen construyen consumidores y los llevan a adquirir los productos de las mismas corporaciones. De no modificarse la tendencia, el sistema actual de internet puede debilitar la industria nacional sudamericana.

Si la región no consolida una política soberana en la materia, se pone en serio riesgo la identidad nacional. Asimismo, el manejo político de internet que realizan las corporaciones y el gobierno de los Estados Unidos, están cercenando el sistema democrático. De no revertirse esta situación, los argentinos vamos a tener que redactar un nuevo artículo 22 de la Constitución nacional, uno que diga que “El pueblo no delibera ni gobierna, sino por medio de Internet y la TV y de los representantes y autoridades creadas por esas corporaciones”.

 

Referencias:

¹ Telxius (de Telefónica) y Level 3 son propietarias de la mayoría de cables submarinos que proveen servicio de Internet en Argentina. Además, esas empresas controlan el 72% del mercado mundial junto con Telecom, entre otras.

² Es de público conocimiento que los servicios de inteligencia de Estados Unidos espiaron las comunicaciones de la alemana Ángela Merkel y de la ex presidenta del Brasil Dilma Rousseff.   

Link original de la nota:

https://revistazoom.com.ar/internet-y-soberania-la-amenaza-subterranea/

 

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Compartimos la siguiente nota donde se expresan fragmentos de la disertación realizada por el politólogo rosarino Marcelo Gullo en la Universidad de Sevilla. La misma se caracteriza por realizar un revisionismo profundo del conflicto geopolítico de fondo que encubre la famosa “Leyenda Negra”. Dicho análisis ayuda a comprender como la historia se desvirtúa en ciertos aspectos en pos de las clases sociales dominantes que logran imponerse.

A mitad de la Conferencia Magistral que con motivo del 12 de Octubre estaba dictando Marcelo Gullo en la Facultad de Derecho de la Universidad de Sevilla, algunos alumnos y asistentes abandonaron el Aula Magna en señal de protesta. Irónicamente, fue la defensa de la hispanidad lo que provocó la indignación de una parte del auditorio –y efusivos aplausos en el resto– porque España no ha sido inmune al contagio de lo políticamente correcto y su proyección al pasado.

Gullo, politólogo rosarino y autor de varios ensayos sobre las relaciones internacionales y los procesos de construcción de las naciones, dedicó justamente su intervención a atacar la llamada «leyenda negra» de la Conquista de América y a señalar que los españoles son los principales responsables de su difusión «por permanecer pasivos ante semejante falsificación de la historia».

Algunos estudiantes y profesores «de izquierdas» –en plural, como se dice en España-, que permanecieron en el lugar, intentaron interrumpir sin éxito el discurso señalando que el discurso del conferencista era «intolerable». Lo irónico es que el 12 de Octubre se conmemora en España el Día de la Hispanidad.

Y también, que, como lo recordó el propio Gullo al inicio de su intervención, la Conferencia estaba teniendo lugar en Sevilla, que fue «informalmente la capital de Hispanoamérica aunque ella hoy lo ignore».

Marcelo Gullo fue invitado por la Facultad de Derecho de la Universidad de Sevilla para dictar una Conferencia Magistral sobre el tema: «Argentina-España: una relectio de sus relaciones internacionales en el mundo actual». La conferencia fue seguida de un coloquio con la intervención del licenciado en Derecho Aquilino Duque Gimeno, premio nacional de Literatura, y de Diego Palomino Flórez, juez y doctorando en Derecho de la Universidad de Sevilla.

«La “Leyenda negra» de la conquista española de América –dijo Gullo– constituyó el principal ingrediente del imperialismo cultural anglosajón para derrotar a España y dominar Hispanoamérica».

Citó al historiador argentino Jorge Abelardo Ramos, para quien el 12 de octubre «es el día del nacimiento de América Latina y esto, es un hecho irreversible independientemente de que esa fecha sea nominada (como) “descubrimiento de América, o Doble Descubrimiento o Encuentro de dos Mundos, o genocidio, según los gustos, y sobre todo según los intereses, no siempre claros…»  

La invitación a la Conferencia Magistral de Marcelo Gullo

No hay duda de que la conquista española dio lugar a un mestizaje étnico y cultural que fue la base constitutiva de las naciones hispanoamericanas lo que debería bastar para que estos países rechacen la leyenda negra pero sabemos bien que no es el caso, ya que no le faltan voceros a esas teorías a pesar de que socavan los cimientos mismos de sus países.

En su conferencia, Gullo denunció el olvido mutuo entre nuestro continente y la antigua metrópoli: «Pasivamente subordinada, ideológica y culturalmente, a través de la falsificación de la historia de la conquista, Hispanoamérica olvidó a su progenitora pero, más grave aún, España también pasivamente subordinada, ideológica y culturalmente, por la historia que construyeron sus enemigos, olvido su “maternidad metafísica».

La Leyenda Negra de la conquista de América ha sido ya «pulverizada por la crítica histórica seria», advirtió Gullo, como lo reconoce por ejemplo Mario Vargas Llosa, «de quien nadie podría sospechar simpatías franquistas o abrigo de viejos sueños imperiales trasnochados».

El escritor hispanoperuano también reconoce que esa Leyenda Negra está «todavía muy viva porque los propios españoles no han querido ni sabido contradecirla».

«La leyenda contra España erigida por los anglosajones, debe ser desarmada por los hispanoamericanos, más que por los españoles…España tendrá que reconquistarse a sí misma desde América», agregó Gullo, citando al pensador argentino Juan José Hernández Arregui. Y en cierta forma lo que quiso hacer con esta Conferencia.

No podía faltar en ella la referencia a Elvira Roca Barea, la autora de Imperiofobia y leyenda negra, la ensayista española que más ha aportado a la crítica de esta impostura y que recuerda que «la leyenda negra antiespañola fue una operación de propaganda montada y alimentada a lo largo del tiempo por el protestantismo contra el imperio español y la religión católica para afirmar su propio nacionalismo, satanizando a los españoles hasta extremos pavorosos y privándolos incluso de humanidad.»

«Contribuyó a la extensión y duración de la leyenda negra –afirma Vargas Llosa–  la indiferencia con que el imperio español, primero, y, luego sus intelectuales, escritores y artistas, en vez de defenderse, en muchos casos hicieron suya la leyenda negra, avalando sus excesos y fabricaciones como parte de una feroz autocrítica que hacía de España un país intolerante, machista, lascivo y reñido con el espíritu científico y la libertad.»

En el siglo XV, Holanda e Inglaterra, enfrentadas a muerte con España, deciden usar como instrumento de propaganda antiespañola el libro del sacerdote español Bartolomé de las Casas Brevísima relación de la destrucción de las Indias, recordó Gullo. Entre 1579 y 1648 se imprimieron, en Holanda 33 ediciones de ese libro.

«En definitiva –dijo Gullo– la «Leyenda negra» a través de la cual se produjo  la subordinación cultural pasiva de España, que dura hasta nuestros días, fue la obra más genial del marketing político británico».

El politólogo argentino le recordó a su audiencia española que los americanos se alzaron contra los Borbones antes que contra España, aludiendo al hecho de que las Reformas Borbónicas, a fines del siglo XVIII, con su pretensión de instaurar un control más férreo y una mayor exacción de los recursos de las colonias, fueron uno de los detonantes de los movimientos independentistas.

Las Reformas Borbónicas acentuaron el descontento de los criollos y favorecieron los movimientos independentistas

«Por hacer suya la Leyenda Negra, España olvidó que ningún hispanoamericano, moreno, indio, o criollo es extranjero en tierras de Isabel y de Fernando. Es por ello que, la Madre Patria creyendo estar libre, está subordinada, subordinada a esa Leyenda Negra, primer eslabón de su subordinación pasiva», concluyó Gullo.

 

Link original de la nota:

https://www.infobae.com/sociedad/2018/10/15/12-de-octubre-polemica-en-sevilla-por-la-conferencia-de-un-profesor-argentino/?outputType=amp-type

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