EN DEFENSA DE LA DEMOCRACIA Y LA SOBERANÍA DEL PUEBLO ¡NO AL GOLPE EN VENEZUELA!

Con el apoyo explícito de la Casa Blanca, los sectores golpistas de la oposición venezolana han proclamado a Juan Guaidó como “presidente encargado”. Invocando caprichosamente a la Constitución Nacional, el acto representa un desconocimiento de un gobierno elegido en comicios libres, transparentes y legítimos.

El Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) triunfó con el 67,84% de los votos (con un margen de 47 puntos sobre su inmediato competidor) en una elección de la que participaron dieciséis partidos políticos y se presentaron seis candidatos presidenciales. Intervinieron como veedores catorce comisiones electorales de ocho países, periodistas y funcionarios de gobiernos de distintas partes del mundo. Vale mencionar también que se realizaron dieciocho auditorías al sistema electoral y se utilizó nuevamente el sistema electrónico que permitió a la Mesa de Unión Democrática (MUD) ganar las elecciones parlamentarias del año 2015.

Ya sin siquiera disimularlo, la oposición venezolana se muestra completamente subordinada a las directrices Departamento de Estado norteamericano y la CIA. La movilización orquestada por el vicepresidente estadounidense Mike Pence y el veloz reconocimiento al golpista Guadió por parte del gobierno de Trump, dan fe de ello.

Mientras tanto, desde el país del norte y sus aliados siguen sosteniendo un bloqueo comercial y financiero que imposibilita a Venezuela de adquirir alimentos, medicamentos y financiamiento internacional.  El bombardeo de las principales usinas culturales del planeta, defenestra al gobierno chavista, como así lo ha hecho con cualquier país que se haya negado a probar las mieles de la libertad y la democracia norteamericana.

La amenaza de una intervención militar, por su parte, se encuentra latente en todo momento. Las credenciales democráticas de los Estado Unidos pueden ser fácilmente dejadas de lado en sus pretensiones de reapropiarse del petróleo venezolano. Su historial así lo demuestra.

Pero el recrudecimiento de la ofensiva imperialista contra el gobierno de Nicolás Maduro solo es posible gracias al apoyo brindado por los gobiernos de los países del Grupo de Lima, que desoyendo la voluntad democrática de los venezolanos, se enlistan como lacayos serviles del poderío norteamericano y desconocen al gobierno electo. Macri, entre ellos.

A pesar de todo, sería faltar a la verdad omitir del análisis las enormes penurias que atraviesan hoy los hermanos y hermanas del país suramericano: hiperinflación, desabastecimiento, aumento de la violencia en las calles, corrupción en el sector público y privado, etc. Son flagelos de que el gobierno bolivariano no ha resuelto y han permitido que las aspiraciones golpistas de un sector de la partidocracia, apoyada por el imperialismo norteamericano, se sostengan en multitudinarias movilizaciones de estudiantes y asalariados descontentos con el gobierno.

Pero si el trayecto emprendido por Hugo Chávez en diciembre del 98´, se encauzaba en la tradición bolivariana de la integración e independencia de los pueblos de la América Morena y sacaba a millones de la miseria a los que los había arrastrado décadas de sometimiento a los Estados Unidos; no es sumiéndose nuevamente al yugo del opresor, sino profundizando y corrigiendo el camino de la liberación social y nacional emprendidO.

Defender al gobierno electo de Nicolás Maduro es defender la soberanía popular de millones de venezolanos y venezolanas que hicieron valer su voluntad en las urnas; es defender el Estado de Derecho al reconocer el mandato constitucional de un gobernante electo; es defender la integración latinoamericana y nuestra independencia antes las intentonas imperialistas de apropiarse de nuestros recursos naturales y nuestra renta.  

En estas horas decisivas bregamos por el llamado a la paz social en Venezuela y la garantía de los derechos constitucionales de su pueblo.

 

Modificado por última vez en Miércoles, 23 Enero 2019 19:27
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