La Contraloría Payasesca

La injerencia foránea en la vida de la Nación Latinoamericana persiste hoy más viva que nunca, y sin embargo las intervenciones militares parecieran ser (por el momento) cosa del pasado. No las necesitan. Los intereses que las propiciaban han encontrado en nuestra región formas más creativas y eficaces.

Se trata de la Guerra Jurídica, la implementación de instrumentos judiciales aparentemente legales que, en conjunto con los medios de comunicación, serviles al interés antinacional, son capaces de realizar sin prueba alguna, una impía persecución política sobre los representantes de los sectores populares, carcomiendo su imagen pública, y, en algunos casos, inhabilitándolos electoralmente.

Las oligarquías regionales encumbran a sus representantes (enmascarados de un tecnicismo apolítico de lenguaje confuso) en el lugar de  jueces, fiscales y abogados, para, algunas veces inventar y otras seleccionar, que casos de corrupción se van a investigar y cuales se van a cajonear, para de esa forma manipular la opinión pública e impedir el accionar político de cualquier representante que se oponga a sus intereses.   

Tal es el caso del expresidente Rafael Correa en Ecuador, ante los infatigables azotes de la Contraloría General de la Republica, el máximo organismo de control fiscal del Estado,  entidad de carácter técnico con autonomía administrativa y presupuestal que tiene a su cargo la función pública de ejercer el control y la vigilancia de la gestión fiscal de la administración y de los particulares o entidades que manejen fondos o bienes de la Nación.

El Departamento de Estado Norteamericano no desconoce las simpatías que despierta en Ecuador el que supo encabezar la representación de los sectores nacionales y populares, llevando a cabo durante su gobierno una recuperación del  PIB, que pasó de USD 46.000 millones en el 2006 a USD 97.000 millones en el 2016, del PIB industrial, que  creció de USD 6.000 millones a USD 14.000 millones en igual periodo. Las utilidades de las empresas pasaron de USD 3.900 millones a USD 8.000 millones y las exportaciones no petroleras pasaron de USD 5.000 millones en el 2006 a USD 11.000 millones en el 2016. Todo esto llevo aparejado  la salida de la pobreza de grandes sectores rurales (que componen la mayoría de la población en Ecuador), reduciendo la pobreza rural  del 61% al 38%, y la extrema pobreza rural por debajo del 17%.

La furia de la impúdica Curia Judicial Ecuatoriana que se desata actualmente sobre el expresidente no tiene antecedentes en ese país. Tal es así que la jueza Daniela Camacho ha emitido — a través de twitter —  una orden de captura internacional sobre Rafael Correa, por no presentarse en persona cada 15 días ante la Corte Nacional de Justicia en la ciudad de Quito, y hacerlo desde la embajada de Ecuador  en Bélgica (en donde reside), por el presunto secuestro de un opositor (Fernando Balda) en el año 2012. Buscando nada más que el desgaste psicológico y la inacción política  mediante la persecución penal con medidas tan absurdas, como la de obligarlo a viajar 10.000Km cada 2 semanas solo para hacerlo firmar un papel,  es que se da la apertura de una nueva causa (de la mano del Contralor Pablo Celi) por el “posible” caso de perjuicio a los fondos públicos, producto de las  decisiones económicas tomadas durante su mandato,  sin prueba alguna que sustente la denuncia. «Sigue el payaso y la payasada», denuncia Correa. Se queda corto.

Pareciera ser que el único delito que puede ser adjudicado con pruebas a Correa y sus allegados es el de sacar a más de 2 millones de ecuatorianos de la pobreza. A todo esto, llama la atención que las imputaciones se realicen, no solo contra Rafael Correa, sino contra las personas cercanas a él o a su gobierno, con excepción de quien fuera su mano derecha y  vicepresidente durante su mandato. Lenin Moreno, presidente en ejercicio de los ecuatorianos, luego de obtener el triunfo en las urnas con la alianza política de los sectores populares  que creo Correa,  a quienes vilmente traiciono, es el actual representante de los intereses de la oligarquía y la extranjería, y el que encabeza la persecución política contra su antecesor y todos los que actualmente lo defienden.

 Con la alianza Correa-Lenin Moreno en Ecuador se repite lo ocurrido con la alianza de Dilma-Temer en Brasil, en el que las alianzas electorales que tejen los conductores de los sectores populares con los sectores antinacionales  (medios de comunicación — poder judicial) quedan en manos de estos últimos. Cabe observar que los gobiernos populares  que quedan en pie  (Maduro en Venezuela, Evo Morales en Bolivia) se desembarazaron en gran medida de los sectores antinacionales, no solo en lo que respecta a elecciones, sino también  llevando adelante profundas reformas en el sistema judicial y los medios de comunicación.  

Tengamos presente que en los Estados Unidos han adquirido gran habilidad para encontrar lacayos que cumplan con sus mandatos. Ellos tienen presente que hemos adquirido una gran habilidad a la hora de derribar lacayos.

Fuentes:

https://noticieros.televisa.com/ultimas-noticias/dictan-orden-prision-expresidente-ecuador-rafae/

https://www.nodal.am/2018/03/ecuador-la-nueva-dominacion-regreso-del-neoliberalismo-la-judicializacion-la-politica-jorge-glas-especial-nodal/

 

https://www.debate.com.mx/mundo/Contraloria-de-Ecuador-pide-nueva-investigacion-contra-Correa-201807090208.html

 

Modificado por última vez en Martes, 10 Julio 2018 22:17
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