¿Qué es un crédito «stand by» del FMI?

Sabemos que cuando anunciaron la vuelta del FMI a nuestro país, muchos argentinos y argentinas se hundieron en malos recuerdos. Sin embargo, la realidad es que la gran mayoría de los universitarios hemos vivido una vida sin la supervisión del Fondo. Entonces es casi una cuestión de hígado o de mera empatía el rechazo a este organismo de crédito internacional, porque la experiencia de los destrozos sociales, económicos y culturales que generó, nunca fue vivida, por lo menos conscientemente, por aquellos que hoy tienen 25 años o menos.

 

Debido a esto nos hemos tomado el trabajo de investigar y tratar de explicar lo más claro posible cómo funciona el Fondo Monetario Internacional.

Mauricio Macri, ha negociado en base a un acuerdo “stand by” o Acuerdo de Derecho a Giro. Esta es una línea de crédito creada en junio de 1952 que se brinda a los países de “mercados emergentes” o simplemente países oprimidos o atrasados, cuyo nombre tiene que ver con las condiciones o términos del préstamo.

Al pedir este crédito nuestro país tiene que cumplir con ciertas exigencias para poder obtener el “Derecho a Giro”. Se hace un seguimiento de los avances de los países prestatarios a partir de metas cuantitativas para los programas (criterios de ejecución cuantitativos y metas indicativas). Los desembolsos del FMI están supeditados a la observancia de los criterios de ejecución cuantitativos, a menos que el Directorio Ejecutivo decida suspender su aplicación.[1]. Básicamente, si cumplimos nos sueltan la plata, sino suspenden. Por lo tanto la Argentina está atada al cumplimiento de estas exigencias, porque si no dejan de prestar el dinero necesario para que no explote todo.

Este préstamo tiene una tasa de interés que se determina semanalmente y además una sobretasa de más de 200 puntos. El objetivo de los altos intereses es “desalentar un uso importante y prolongado de los recursos del FMI. O sea, hasta el FMI sabe que esto se vuelve impagable y empieza una renegociación interminable, que le termina costando aún más la autonomía a países como el nuestro.

Dentro de los tipos de préstamos con derecho a giro, se encuentran los acuerdos excepcionales, que permite que el FMI pueda prestar fondos por encima de los límites normales según cada caso en el marco de su política de acceso excepcional, que implica un análisis más riguroso por parte del Directorio Ejecutivo del organismo”.[2] Léase: van a venir a supervisar más seguido para exigir la implementación de lo que la misma ficha de estos acuerdos dice:

“Cuando un país solicita un préstamo al FMI, acuerda ajustar sus políticas económicas para superar los problemas que lo llevaron a tener que pedir financiamiento en primer lugar.

O sea, el Fondo nos presta plata para solucionar los problemas que hace seis meses, cuando vino Christine Lagarde, estaban en el camino correcto. ¿Si estaba todo bien, por qué ahora terminamos metidos hasta el fondo en el Fondo? ¿No será que estos organismos necesitan de las crisis de los países periféricos para poder mantener la hegemonía y el orden mundial de los países que firmaron en el 44’ el acuerdo de Bretton Woods dando origen a esta entidad?

Christine Lagarde, nos recomienda como siempre, evitar manipular el tipo de cambio y reducir el déficit. Esto significa, por un lado, dejar al libre juego de la oferta y la demanda nuestra política cambiaria, dejarlo en manos de las finanzas internacionales para que fluya como el mercado quiera (nunca nada bueno sucedió cuando el Sr. Mercado manejó la divisa en países como el nuestro). Y por el otro, ajustar y reducir brutalmente el gasto público, no buscar otras fuentes de ingresos como las retenciones a las mineras, al agro, a la renta financiera, etc.; sino ajustar sobre los trabajadores, sobre los más pobres, sobre los viejos, los niños, las mujeres, el sistema previsional, la salud y la educación.

Cada tanto va a venir la señora francesa a evaluar que esté todo bien para desembolsar un par de chelines y si Mauricio quiere seguir aguantando en la Casa Rosada, necesita plata. Este es el futuro que firmó el Presidente y su Gabinete con los principales usurpadores de autonomía y soberanía en el mundo.



[1] http://www.imf.org/es/About/Factsheets/Sheets/2016/08/01/20/33/Stand-By-Arrangement

[2] http://www.imf.org/es/About/Factsheets/Sheets/2016/08/01/20/33/Stand-By-Arrangement

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