Juan Cruz Zuloaga — Ciencia Política y Administración Pública FCPyS

 

 

No sería exagerado afirmar que de corroborarse las acusaciones que pesan sobre el fiscal responsable de la “Causa de los Cuaderno/ Fotocopias”, Carlos Stornelli, estaríamos en presencia de uno de los más escandalosos e inmorales hechos de corrupción de la historia argentina reciente.

Con el apoyo explícito de la Casa Blanca, los sectores golpistas de la oposición venezolana han proclamado a Juan Guaidó como “presidente encargado”. Invocando caprichosamente a la Constitución Nacional, el acto representa un desconocimiento de un gobierno elegido en comicios libres, transparentes y legítimos.

El Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) triunfó con el 67,84% de los votos (con un margen de 47 puntos sobre su inmediato competidor) en una elección de la que participaron dieciséis partidos políticos y se presentaron seis candidatos presidenciales. Intervinieron como veedores catorce comisiones electorales de ocho países, periodistas y funcionarios de gobiernos de distintas partes del mundo. Vale mencionar también que se realizaron dieciocho auditorías al sistema electoral y se utilizó nuevamente el sistema electrónico que permitió a la Mesa de Unión Democrática (MUD) ganar las elecciones parlamentarias del año 2015.

Ya sin siquiera disimularlo, la oposición venezolana se muestra completamente subordinada a las directrices Departamento de Estado norteamericano y la CIA. La movilización orquestada por el vicepresidente estadounidense Mike Pence y el veloz reconocimiento al golpista Guadió por parte del gobierno de Trump, dan fe de ello.

Mientras tanto, desde el país del norte y sus aliados siguen sosteniendo un bloqueo comercial y financiero que imposibilita a Venezuela de adquirir alimentos, medicamentos y financiamiento internacional.  El bombardeo de las principales usinas culturales del planeta, defenestra al gobierno chavista, como así lo ha hecho con cualquier país que se haya negado a probar las mieles de la libertad y la democracia norteamericana.

La amenaza de una intervención militar, por su parte, se encuentra latente en todo momento. Las credenciales democráticas de los Estado Unidos pueden ser fácilmente dejadas de lado en sus pretensiones de reapropiarse del petróleo venezolano. Su historial así lo demuestra.

Pero el recrudecimiento de la ofensiva imperialista contra el gobierno de Nicolás Maduro solo es posible gracias al apoyo brindado por los gobiernos de los países del Grupo de Lima, que desoyendo la voluntad democrática de los venezolanos, se enlistan como lacayos serviles del poderío norteamericano y desconocen al gobierno electo. Macri, entre ellos.

A pesar de todo, sería faltar a la verdad omitir del análisis las enormes penurias que atraviesan hoy los hermanos y hermanas del país suramericano: hiperinflación, desabastecimiento, aumento de la violencia en las calles, corrupción en el sector público y privado, etc. Son flagelos de que el gobierno bolivariano no ha resuelto y han permitido que las aspiraciones golpistas de un sector de la partidocracia, apoyada por el imperialismo norteamericano, se sostengan en multitudinarias movilizaciones de estudiantes y asalariados descontentos con el gobierno.

Pero si el trayecto emprendido por Hugo Chávez en diciembre del 98´, se encauzaba en la tradición bolivariana de la integración e independencia de los pueblos de la América Morena y sacaba a millones de la miseria a los que los había arrastrado décadas de sometimiento a los Estados Unidos; no es sumiéndose nuevamente al yugo del opresor, sino profundizando y corrigiendo el camino de la liberación social y nacional emprendidO.

Defender al gobierno electo de Nicolás Maduro es defender la soberanía popular de millones de venezolanos y venezolanas que hicieron valer su voluntad en las urnas; es defender el Estado de Derecho al reconocer el mandato constitucional de un gobernante electo; es defender la integración latinoamericana y nuestra independencia antes las intentonas imperialistas de apropiarse de nuestros recursos naturales y nuestra renta.  

En estas horas decisivas bregamos por el llamado a la paz social en Venezuela y la garantía de los derechos constitucionales de su pueblo.

 

El Boletín Oficial del día de hoy habilitó al gobierno echar mano sobre fondos del ANSES para pagar servicios de la deuda pública.  El organismo encargado de la seguridad social en la Argentina le prestará al Tesoro $ 86.000 millones, a los efectos de garantizar el cumplimiento de los compromisos de deuda asumidos por el gobierno de Macri.

A un año de la escandalosa reforma previsional, el gobierno reafirma sus prioridades. Mientras que todos los cañones apuntan a recuperar la confianza perdida de los especuladores financieros para que vuelvan a prestarle al gobierno, los ancianos luchan por sobrevivir.  Durante el 2018, con la renovada fórmula para calcular los haberes jubilatorios, los jubilados perdieron 15 puntos del poder adquisitivo de sus ingresos.

Si en épocas de kirchnerismo, la prensa concentrada centraba sus editoriales en los manejos discrecionales de los fondos del ANSES, hoy sostiene un silencio cómplice. La venta de activos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (aquella enorme reserva con la que se hizo el Estado al recuperar el manejo total de las pensiones y jubilaciones), el manejo extorsivo de los recursos destinados a las provincias, y ahora, su utilización para el pago de la deuda, son claras muestras de esto.

Si a estos le sumamos la reducción o eliminación de las deudas patronales con el ANSES, la eliminación del porcentaje del Impuesto a las Ganancias destinado al organismo, y finalmente, el ya mencionado cambio en la fórmula de Movilidad Jubilatoria, queda de manifiesto el lugar relegado que ocupa la Seguridad Social para Macri y su gabinete.

Pero no son todas pálidas para nuestros ancianos. Un reciente fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación permite a más de 150.000 jubilados que mantienen juicios contra el ANSES por ingresos previsionales mal calculados, reclamar por una actualización de sus haberes mayor a la propuesta por el gobierno. Por otra parte, la conformación del Sindicato de Trabajadores Pasivos (STP), que podría agremiar a 6,8 millones de personas, implica un enorme avance gremial para actuales y futuros reclamos de los jubilados de toda la Argentina.

Pero son logros por fuera de la voluntad de Macri.  Las fiestas han encontrado en general, a los jubilados rascando el fondo de la olla. Esperamos que sea este brindis de fin de año el último con Cambiemos en el gobierno.

Macri esperaba quizá, torcer el curso de la historia con su tan esperada reunión del G20 en nuestro país. Su expectativa careció de disimulo. Pero el grado de servilismo del presidente ante los líderes de las principales potenciales imperialistas, fue opacado por las torpezas de él y su gabinete en las jornadas de la reunión. “Nos gobierna un meme”, bromeaban algunos.

No son, sin embargo, las dudosas capacidades bilingües de la vicepresidenta, las torpezas ceremoniales y protocolares que dejan a la espera de recibimiento a los presidentes en los aeropuertos, o los arranques emocionales del presidente, lo que nos merece especial atención.

Mientras Macri ofrecía a la venta a nuestro país en su discurso de inauguración, China y EEUU se contaban las costillas en el marco de la guerra comercial más grande desde la caída de la Unión Soviética. Las políticas proteccionistas del gobierno de Trump pusieron trabas al libre flujo de capitales en el mundo. Ante la relocalización de los capitales norteamericanos de vuelta en su país de origen y el impedimento del ingreso de manufacturas chinas a los Estados Unidos, Xi Jinping le pagó con la misma moneda e impuso retenciones a las importaciones yanquis.

Las dos principales economías mundiales se disputan entonces los mercados del resto del mundo, buscando reinsertar sus mercaderías y capitales en nuevas fronteras. Entre estas, las de los países de América Latina, con más de 600 millones de potenciales consumidores. A contramano de sus admirados países que sostienen una decidida política de intervención estatal en defensa de sus mercados internos, los Macri o los Bolsonaros claman por las mieles del libre comercio y esperan que las inversiones de los países civilizados desarrollen los nuestros. A cambio, esperan poder ofrecer las tradicionales materias primas de exportación.

Pero al parecer, los presidentes de los Estados Unidos y del resto de las potencias mundiales, esperan recibir sin dar demasiado a cambio. Mientras que los tímidos acuerdos de inversiones extranjeras en nuestro país pactados en el G20, distan de ser el motor del desarrollo nacional que el gobierno viene anunciando con bombo y platillo, la Argentina sigue restringida para vender carne a la Unión Europea o acero a los Estados Unidos. Siquiera unas pocas toneladas de limones.

En definitiva, mientras que desde el gobierno esperaban que las virtudes de nuestros artistas en el Teatro Colón terminaran de convencer a los primeros mandatarios de tirarse de cabeza en nuestro país, la política pasaba por otro lado. El plantón de Trump a Macri y su rumbo desnortado, es casi una alegoría de los resultados de esta nueva cumbre del G20 para nuestro país. El mundo sigue cerrando sobre sí mismo y Macri, en la mayor de todas sus imbecilidades, esperaba en dos días darle el brazo a torcer.

 

Ante las acusaciones que recaen sobre mi persona, utilizo este medio para brindar mi visión acerca de la situación e intentar esclarecerla, pretendiendo desmentir falsas informaciones y asumir la responsabilidad de los hechos que me corresponden, como así también pedir disculpas públicamente a aquellas compañeras que se hayan sentido agredidas.

Hace ya cinco años que el frente Mayoría Estudiantil se hizo con la conducción del Centro de Estudiantes, para darle un rumbo completamente distinto al que había tenido hasta el momento. Una oficina que repartía no más de una docena de becas, carente de bienes propios y de ahorro; paso a hacerse cargo un servicio de fotocopiado público, cuyos ingresos han sido destinados a la adquisición de bienes de propiedad del gremio y generar un ahorro ostensible para cualquiera.

Pero quizá una de las mayores conquistas de este tiempo haya sido el Sistema Solidario de Becas. Desde el primer mes que comenzamos a administrar la Fotocopiadora de los Estudiantes, hemos repartido no menos de 300 becas mensuales. La adquisición de esas becas por parte de los estudiantes se da por medio de un sistema de tabulación pública, realizada por la Secretaría de Bienestar del CECPyS.

Los tipos de becas que actualmente entrega el Centro de Estudiantes consisten en:

-          Becas de Fotocopias: 250 copias al mes en la Fotocopiadora de los Estudiantes

-          Becas de Transporte: $ 250 al mes para cargar el abono de colectivo

-          Becas del PEUCE: 250 copias al mes exclusivamente destinadas para los compañeros del Programa de Estudiantes Universitarios en Contexto de Encierro

-          Becas para Prácticas de Trabajo Social: $ 250 para cargar el abono de colectivo exclusivamente destinados para los y las estudiantes de Trabajo Social que realizan las prácticas pre profesionales

Este Sistema es financiado por el voluntariado y la militancia de compañeros y compañeras que atienden todos los días la Fotocopiadora. Hasta el momento llevamos repartidos no menos de $ 750.000 en becas durante cinco años de conducción.

Se hace cada vez más necesario sostener y avanzar en este Sistema Solidario de Becas en una Argentina cada vez más injusta. El presupuesto 2019 anticipa un brutal ajuste en la mayoría de las áreas del Estado. Salud, Educación, Industria y Trabajo entre ellas. Ya vemos hoy vaciados los pasillos de la Facultad, contando cada vez más compañeros y compañeras que deben abandonar sus estudios para conseguir uno o más trabajos. No sabemos que nos aguarda el año entrante.

Con becas del Centro de Estudiantes no le salvamos la vida a nadie, pero brindamos una ayuda para que, facilitando el pasaje o fotocopias gratis, los y las estudiantes puedan continuar sus estudios y llevarlos en tiempo y forma.

Esto es finalmente, la aplicación material de un principio fundante de nuestra política: la justicia social. Ofrecer a partir de los recursos generados, una redistribución equitativa entre quienes más lo necesitan, en la búsqueda mayor igualdad de oportunidades en el acceso a la Educación. . 

Invitamos a todos y todas que estén de acuerdo con estos principios, a seguir fortaleciendo el gremio, acompañándonos en las próximas elecciones como Fuerza Estudiantil.

A cinco años de haber quedado el servicio de fotocopiado de la Facultad de Ciencias Políticas a cargo del Centro de Estudiantes, pareciera haberse naturalizado que el gremio cumpla estas funciones. La cantidad y calidad de las becas que se entregan todos los meses no sería nada fuera de lo común.

Pero no siempre fue así. Vale la pena recordar brevemente cual fue el camino emprendido desde que los estudiantes, en asamblea general en el año 2013, decidieran que el Centro administrara la Fotocopiadora.

Hasta ese año, un concesionario privado manejaba la fotocopiadora, monopolizando el banco de apuntes construido a partir del aporte de años de docentes y estudiantes, y lucrando a partir de este. La Fotocopiadora otorgaba al Centro un mínimo canon mensual para que repartiera un puñado de becas. El precio era decidido unilateralmente por el privado y en base a un fin de lucro, no al interés de los estudiantes. El gremio carecía completamente de recursos propios.

Varias fueron las posturas discutidas en dicha asamblea, pero la propuesta ganadora instaba al gobierno de la Facultad a no renovar el contrato con el concesionario privado y obligaba a la conducción del CECPyS (en manos de Franja Morada) a hacerse cargo en su lugar, exigiendo el apoyo político y financiero de la Facultad.

Las elecciones de Centro de Estudiantes de ese año fueron ganadas por el frente Mayoría Estudiantil, compuesto por las agrupaciones que impulsaron la moción ganadora. El concesionario fue echado, llevándose con él no solamente las máquinas y computadoras de su propiedad, sino también el banco de apuntes.

Presionado por el Centro de Estudiantes, el privado devolvió los apuntes, pero desclasificados. Esto determinó que decenas de compañeros y compañeras se dieran a la tarea de indexar a más de 18.000 archivos durante todo un verano para poder arrancar el cursado con el banco de apuntes disponible.

Pero no había maquinas con las que empezar. El Presidente y el Secretario General del momento fueron los garantes del alquiler de tres máquinas de fotocopiado que servirían para arrancar. Los compañeros y compañeras que atendían, prestaron computadoras y muebles a la fotocopiadora. Con errores y mucha inexperiencia, pero con una clara convicción, la Fotocopiadora de los Estudiantes comenzó a funcionar a duras penas.

Con el tiempo el servicio fue mejorando. Disminuyeron los errores y se optimizó el servicio. Se generó un ahorro propio del Centro de Estudiantes. Se donaron bancos, sillones, estanterías, mostradores. Con mucho esfuerzo, pudo comprarse la primer maquina fotocopiadora propia del gremio.

Las becas del Centro de Estudiantes aumentaron exponencialmente su cantidad y calidad. De una docena de becas en 2013 se pasó a entregar más de 300 becas mensuales al año siguiente. Cientos de estudiantes, dificultados de llevar sus estudios en tiempo y forma por los altos costos de fotocopias o transporte, recibieron una enorme ayuda. Todo esto, manteniendo uno de los precios más baratos de todo el predio universitario.

Tras cinco años de servicio bajo la conducción de Mayoría Estudiantil, el Centro de Estudiantes logró aumentar su patrimonio en un ¡8.405 %! Se han entregado a la fecha no menos de $ 750.000 en becas.

Pero el logro más importante ha sido quizá la refundación del Centro de Estudiantes, dejando de ser una estudiantina que repartía unas pocas becas para convertirse en un verdadero gremio de representación estudiantil y con una fuerte vocación de servicio.

Pese a todo, hay quienes han combatido militantemente a la Fotocopiadora de los Estudiantes. Desde definirla como “coto de caza de la AUN” hasta acusar sin prueba alguna de “extorsión a estudiantes con las becas”. Provienen, de más está decir, de militantes de Franja Morada. La última de los muchachos ha sido instalar una impresora en su mesita para “ayudar a los estudiantes a salir del paso”.

En vez de participar de la Fotocopiadora, entendiendo que los ingresos generados son parte de un fondo público que se redistribuye entre los mismos estudiantes; que SIEMPRE ha estado abierta para que cualquiera colabore, sea militante o no, proponen un servicio paralelo. Si lo que se pretende es dar una ayuda a los estudiantes y permitir un mejor acceso al material de estudio, es desde la Fotocopiadora que se debe realizar. Hacerlo por fuera, es desconocer la labor militante de años y las mejorías que ha traído y trae para cientos.

Creemos que aún queda aún camino por recorrer. Pero es bueno refrescar la memoria para entender que los derechos consagrados de hoy, son fruto de luchas de años. Y de paso, identificar a quienes en la que pudieron, combatieron esta lucha.

Macri y un nuevo episodio de “Hablemos sin Saber”

Publicado en País Miércoles, 05 Septiembre 2018 11:28

Las explicaciones ofrecidas por Macri acerca de la crisis cambiaria que hoy golpea a la Argentina son indignas para el presidente de una República. Cabrían más bien para el panel conducido por Yayo en el programa Peligro Sin Codificar ¡Qué manera de hablar al pedo! Veinticinco minutos de frases hechas y catarsis emotiva que lo dejan a uno entre confundido e irritado.

Es un buen hábito desconfiar de la veracidad de todo “escándalo” que reciba amplia cobertura mediática. O al menos de los objetivos políticos de la prensa que los reproduce una y otra vez, exageradamente, distanciándose de la búsqueda de verdad y  justicia.

 

El Poder Judicial de la Nación ha publicado los estados contables de las agrupaciones políticas con personería jurídica de todo el país.  Entre otros, están disposición los balances de la Unión Cívica Radical (UCR) de la provincia de Mendoza durante el año 2017. Además de figurar datos sobre la evolución de las cuentas del partido, podemos observar una lista detallada de los recursos públicos y privados con los que contaron a lo largo del año pasado.