«Macri ladrón»: El dinero de los jubilados se destina a pagar los intereses de la deuda

El Boletín Oficial del día de hoy habilitó al gobierno echar mano sobre fondos del ANSES para pagar servicios de la deuda pública.  El organismo encargado de la seguridad social en la Argentina le prestará al Tesoro $ 86.000 millones, a los efectos de garantizar el cumplimiento de los compromisos de deuda asumidos por el gobierno de Macri.

A un año de la escandalosa reforma previsional, el gobierno reafirma sus prioridades. Mientras que todos los cañones apuntan a recuperar la confianza perdida de los especuladores financieros para que vuelvan a prestarle al gobierno, los ancianos luchan por sobrevivir.  Durante el 2018, con la renovada fórmula para calcular los haberes jubilatorios, los jubilados perdieron 15 puntos del poder adquisitivo de sus ingresos.

Si en épocas de kirchnerismo, la prensa concentrada centraba sus editoriales en los manejos discrecionales de los fondos del ANSES, hoy sostiene un silencio cómplice. La venta de activos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (aquella enorme reserva con la que se hizo el Estado al recuperar el manejo total de las pensiones y jubilaciones), el manejo extorsivo de los recursos destinados a las provincias, y ahora, su utilización para el pago de la deuda, son claras muestras de esto.

Si a estos le sumamos la reducción o eliminación de las deudas patronales con el ANSES, la eliminación del porcentaje del Impuesto a las Ganancias destinado al organismo, y finalmente, el ya mencionado cambio en la fórmula de Movilidad Jubilatoria, queda de manifiesto el lugar relegado que ocupa la Seguridad Social para Macri y su gabinete.

Pero no son todas pálidas para nuestros ancianos. Un reciente fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación permite a más de 150.000 jubilados que mantienen juicios contra el ANSES por ingresos previsionales mal calculados, reclamar por una actualización de sus haberes mayor a la propuesta por el gobierno. Por otra parte, la conformación del Sindicato de Trabajadores Pasivos (STP), que podría agremiar a 6,8 millones de personas, implica un enorme avance gremial para actuales y futuros reclamos de los jubilados de toda la Argentina.

Pero son logros por fuera de la voluntad de Macri.  Las fiestas han encontrado en general, a los jubilados rascando el fondo de la olla. Esperamos que sea este brindis de fin de año el último con Cambiemos en el gobierno.