Las Leliq (letras de liquidez), la renovada gran estafa

Guido, el «amigo» del FMI

La asunción de Guido Sandleris, flamante presidente del Banco Central puesto a dedo por el FMI, pareciera ser que “ha calmado a los mercados”, casi como una entelequia las grandes cadenas de información en nuestro país (televisión, diarios, radios y redes sociales) repiten hasta el hartazgo la necesidad de que haya estabilidad y “calma”. En la última semana el dólar se ubica por debajo de los $38 y el gobierno celebra.

Guido Sandleris, “ni loco compraría dólares ahora”

El domingo 30 de setiembre, los grandes diarios del país republicaron una entrevista a Guido, como ya se lo empieza a llamar por los pasillos del Central, para que realizara un panorama sobre la política monetaria que llevaría adelante para lograr la tan ansiada estabilidad monetaria y alejara la volatilidad. Veamos que dijo.

Anunció que el país tiene dos grandes problemas estructurales: el déficit fiscal y la inflación (de uno se hará cargo el Ministerio de Hacienda y el otro el BCRA)

Su programa se basa en dos grandes pilares

  • Zonas de intervención y no intervención de $34 a $44 por dólar. Quiere decir que el BCRA solo intervendrá (pondrá o quitará dólares si este disminuye o supera lo estipulado);
  • Eliminar la emisión monetaria (atribución del BCRA de emitir moneda) y reducirla gradualmente, en conjunto con Hacienda, a través del Tesoro.

Esta política está determinada por el FMI, vale decir que la política monetaria ha dejado de ser soberana y ha pasado a ser decisión de un organismo extranjero. Los argentinos y argentinas hemos vivido en carne propia como terminan los acuerdos con el Fondo.

Una receta monetarista, el fracaso en marcha.

Según la teoría monetarista la inflación en nuestro país se produce como consecuencia de la cantidad de dinero que se emite en un país determinado[1]. Vale decir, que si el BCRA emite dinero para contar con liquidez (dinero en efectivo como préstamos, salarios, crédito, etc.) esto produce un aumento generalizado de los precios, el mal que aqueja a la Nación.

Siguiendo esta teoría el objetivo del Banco es “secar la Plaza”, eliminar la cantidad de dinero que anda dando vueltas por los bolsillos de los argentinos y argentinas o que están destinados a préstamos, plazos fijos, etc. Ambos organismos han decidido eliminar las Lebacs del BCRA (medida que ellos mismos lanzaron) y establecer las Leliq (a cargo del Tesoro), con tasas “deseadas” para los mercados (o los grandes especuladores financieros que son juez y parte en el gobierno de Macri). De esta forma los pesos “sobrantes” van a ir a parar a las Leliq (con una tasa del 75% anual, una locura) en vez de irse a los dólares. De esta forma por “el libre juego de la oferta y la demanda” el dólar bajaría por falta de demanda. Cosa que ya está ocurriendo.

El problema pasa por quién paga esa tasa. Para tratar de ser claros: si el lector tuviera $1.000.000 de pesos para invertirlo en Leliq, en un año obtendrá una ganancia de $730.000. ¡No existe negocio en el mundo que genere tantas ganancias que especular financieramente en nuestro país! Este interés es pagado por el Tesoro Nacional, es decir el Estado argentino con su patrimonio que nos pertenece a todos los que, mediante impuestos, lo financiamos.

En efecto, esta fiesta de bonos que hoy se pueden llamar Leliq o Lebacs o Letes tiene una clara finalidad: poner al Estado y su patrimonio al servicio de la timba financiera con el resultado anunciado de crisis y desempleo. En consecuencia, este dinero en vez de ir destinado a la producción de bienes y servicios en nuestro país para generar valor agregado y fuentes genuinas de trabajo está destinándose a los pingües negocios de unos pocos.

Los que pagamos la fiesta.

La consecuencia directa para los argentinos respecto de esta política del BCRA es que al “secar la plaza” los bancos, únicos posibles compradores de Leliqs por disposición del Banco Central, prefieren meter el dinero en estos instrumentos antes que en el consumo y el crédito nacional.

Por ejemplo, el “ahora 12” que de costo financiero estaba antes de esta medida al 40%, saltó al 58,2%; las compras por tarjetas pasaron de tener un costo del 90% a 130%, UNA LOCURA.

En este gráfico que realizó el diario Iprofesional podemos ver lo destructiva que es esta medida para la economía real. Es decir, los argentinos y argentinas que intentan sobrevivir al macrismo.

 

 

 

Finalmente, estas tasas altas complican aun más a las Pymes que necesitan de crédito para poder afrontar los gastos de producción (insumos, servicios donde están el gas y la luz, entre otros).

De esta manera, esta medida –controlar la base monetaria– es un fracaso anunciado, sabemos que en nuestro país la inflación no depende de la emisión monetaria. Sino que depende de grandes grupos concentrados y oligopólicos que tienen una posición dominante en el mercado de bienes y servicios en nuestro país. Estas empresas son dueñas de la producción, transporte e incluso comercialización en nuestro país lo que les permite subir los precios sin tener competencia para poder garantizar su rentabilidad.

En conclusión, estas políticas del Banco Central nos van a hacer perder por doble ventanilla, vamos a tener que pagar la deuda enorme que se va a generar a partir de una tasa alta en Leliq, se va a profundizar la pérdida de poder adquisitivo en nuestro país provocando recesión y por fuera de los esperado los precios de alimentos no van a bajar.

 

FUENTES:

https://www.iprofesional.com/finanzas/279273–pesos-bcra-Lado-B-del-dolar-controlado-prohibido-financiarse-con-tarjeta-sacar-un-credito-o-usar-descubierto-en-el-banco

https://www.lanacion.com.ar/2177018-guido-sandleris-ni-loco-compraria-dolares-este

https://www.youtube.com/watch?v=g5dMB5sYmPs

 



[1] El Plan de Convertibilidad, Lic. Mario Codoni. 2012